
Ustedes también, hijos Míos, conocerán un tiempo que no es de la tierra, que los conmoverá y los cambiará profundamente. Estén preparados, ustedes...

A raíz de este funesto concilio: el Vaticano II, se introdujeron profundos cambios en la liturgia católica y en los sacramentos, haciéndolos aceptables para...

Este mundo podrido será barrido sin demora, y lo que los hombres no puedan hacer por sí mismos, Yo lo haré. Limpiaré la tierra de todo pecado, eliminaré...

Lo digo y lo repito: toda Mi doctrina se encuentra en los evangelios; nombré a Pedro jefe de los apóstoles; fundé la Iglesia sobre un jefe, y cualquier...

Mi Pasión ya ha sido tan analizada, rezada, meditada y escrita, así como la grandeza de Mi Muerte en la Cruz, pero no he contado la prueba particular y...

Quiero decirles que llegará un tiempo en que la comunicación virtual se interrumpirá, la red de Internet se interrumpirá, la televisión también, toda...

Aprendan su religión, aprendan a responder a quienes hablan mal, a quienes carecen de instrucción religiosa, a quienes confunden lo bueno con lo que no lo...

Oren, oren, hijos Míos, porque una guerra total es un acontecimiento cruel y aterrador. Oren, porque los días que les esperan serán duros, muy duros....

Confíen en Mí; les doy y les daré los dones del Espíritu Santo, Dios, y lucharán junto a Mis Santos, obteniendo como ellos la santidad y, al partir de la...

Hoy, la Santa Iglesia, Mi Esposa, sigue el ejemplo de Mi Vía Crucis, de Mi Pasión y de Mi Muerte en la Cruz. Los sacerdotes fieles están dispersos como lo...

Quiero prepararlos para los tiempos venideros
Salva tu Alma26 AprilApril 26Blog, Soeur Beghe
Dios regresará en majestad cuando el mundo llegue a su fin; lo he prometido, pero no he revelado ni el día ni la hora. Cuando regrese, todos Me verán, pues...

Su tiempo, mis muy queridos hijos, es el tiempo del Apocalipsis, y esto no se dice en sentido figurado. Es real: su mundo se está descomponiendo; las masas...

Dios Padre: «
La Bienaventurada Virgen María: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."