Inacabado…
“(22 de julio) «Observen con atención su pasado, especialmente el más reciente. Han dejado algo inconcluso allí. Tómense el tiempo para terminar lo que comenzaron, a fin de que puedan seguir adelante en paz.”
Una nueva etapa…
(23 de julio) “Una nueva etapa está amaneciendo ante ustedes, con nuevas oportunidades que pueden aprovechar. Dejen atrás los fracasos del pasado. Avancen y acojan lo nuevo que he puesto ante ustedes.”
Puertas abiertas…
(24 de julio) “Están saliendo de un período de dificultades. Tómense el tiempo necesario para asimilar los cambios que han ocurrido y adaptarse a ellos. Estén atentos a las puertas abiertas que he puesto en su camino.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)


“Queridos hijos, la Iglesia de Mi Jesús beberá el cáliz amargo del sufrimiento. El Calvario de la Iglesia será doloroso. Se encaminan hacia un futuro de amenazas y persecuciones. Muchos consagrados serán silenciados y el dolor será grande para los fieles. Muchos de los elegidos para defender la Verdad darán marcha atrás. Sufro por lo que se avecina para ustedes. Busquen fuerzas en la oración y en la Eucaristía. Con el Rosario en las manos y la Sagrada Escritura, den testimonio de que pertenecen al Señor. No retrocedan. No están solos. Yo estaré con ustedes, aunque no Me vean. ¡Ánimo! Yo intercederé ante Mi Jesús por ustedes. Pase lo que pase, permanezcan con Jesús y no se alejen de Su Iglesia. Cuando todo parezca perdido, la victoria de Dios llegará con el Triunfo definitivo de Mi Inmaculado Corazón. Este es el mensaje que hoy les transmito en Nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reunirlos aquí una vez más. Los bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (+). Amén. Quédate en paz. Amén. Queden en paz.”
(Extractos) “Mis amados, Mis pequeños hijos, ¡prepárense para grandes catástrofes, para grandes sufrimientos que se abatirán sobre el mundo! Si les digo todo esto, hijos Míos, no es para asustarlos, sino para que se preparen para ello y no tengan miedo, pues bajo Mi protección no tienen nada que temer, ¡al confiar plenamente en MÍ! Todos estos acontecimientos los acercan a Mi nueva tierra. El mal será aniquilado por completo y el nuevo mundo brillará con Mi luz: la luz Divina de Su Dios Redentor y Salvador; ¡allí todo será Amor! Reciban, Mis amados, MI Santísima Bendición junto con la de la Bienaventurada Virgen María y San José, su castísimo esposo:

“La Iglesia es la Casa de Dios. Está prohibido que los hombres entren aquí con los brazos desnudos y usando pantalones cortos. Está prohibido que las mujeres entren con los pantalones cortos, con los vestidos cortos, de cuello bajo o sin mangas."



"Mucho cuidado padres con lo que ven, leen, escuchan y juegan, vuestros hijos; os digo esto, porque los instrumentos del mal a través de la tecnología de estos últimos tiempos, vienen envenenando el alma de los niños y de los jóvenes con juegos, música, películas, vídeos, programas televisivos y lecturas, cargadas de mensajes subliminales que están conduciendo a la muerte física y espiritual de muchos."
"¡Padres de familia, enderezad el rumbo de vuestros hogares!, dialogad mucho con vuestros hijos; sacad tiempo para escucharlos, porque muchos hogares se están perdiendo por la falta de amor, diálogo, comprensión y ante todo por la ausencia de Dios. Volved a llevar a Dios a vuestros hogares, rezad mi Santo Rosario, porque familia que reza unida, permanece unida."
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."