(30 de agosto) “Hijos Míos, recuerden, cuando se sientan tentados a caer en el orgullo, que Yo castigo el orgullo con gran severidad. El orgullo es muy peligroso para Mis Hijos y le brinda al enemigo muchas oportunidades para infiltrarse en sus vidas. Yo los mantengo a salvo cuando cambio sus circunstancias para liberarlos de este terrible pecado.
En los tiempos venideros, sus circunstancias cambiarán drásticamente. Todos Mis hijos serán perseguidos, y no solo por extraños, sino también por quienes conocen, a medida que la oscuridad continúe aumentando de manera dramática y las leyes cambien.
A medida que estas leyes se modifiquen, Mi pueblo no tendrá dónde esconderse. Serán expulsados de sus hogares, pues deberán ocultar sus actividades y su fe en Mí.
Durante estos tiempos, habrá algunos que no creen y que los buscarán para conocerme. Muchos de ustedes darán su vida por el testimonio que compartan cuando este sea descubierto. No teman esto, pues ya he soportado su dolor. Alégrense, pues cuando esto suceda estarán regresando a casa conmigo, y su alegría no tendrá límites cuando lleguen al Cielo.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."