M. 5671 – 1 de septiembre del 2026
Nuestra Señora de Anguera: “Queridos hijos, ustedes son importantes para la realización de Mis planes. Abran sus corazones al Señor y Él hará grandes cosas en sus vidas. No se alejen de la oración. La humanidad está enferma y necesita ser sanada. Busquen al Señor, quien los espera con los brazos abiertos. No pierdan la esperanza. Déjense guiar por las manos del Señor y Él les dará la victoria. Viven en tiempos de grandes tribulaciones, pero lo peor aún está por venir. Tengan valor, fe y esperanza. Dios tiene todo bajo control. Él siempre vencerá, y ustedes, que están a Su lado, serán protegidos. ¡Adelante! Yo rogaré a mi Jesús por ustedes. Este es el mensaje que hoy les transmito en Nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reunirlos aquí una vez más. Los bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Queden en paz “
(apelosurgentes.com.br)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."