
27 agosto 2026
Nuestra Señora de Anguera: “Queridos hijos, los hombres han desafiado al Creador y beberán el cáliz amargo del dolor. Aún verán horrores por todas partes. Del interior de la Tierra vendrá una gran tormenta y un fuego devastador causará destrucción en muchos lugares. Sufro por lo que se avecina para ustedes. Conviértanse. Mi Señor los ama y los espera. Aléjense de todo mal y sirvan al Señor con fidelidad. Arrodíllense en oración y, en todas partes, den testimonio de que pertenecen al Señor. Es en esta vida, y no en otra, donde deben dar testimonio de su fe. Yo soy su Madre y he venido del Cielo para ayudarlos. Escúchenme. Este es el mensaje que hoy les transmito en Nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reunirlos aquí una vez más. Les bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (+). Amén.”
(apelosurgentes.com.br)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."