(24 de agosto) “… En el tiempo que se avecina, se enfrentarán a acontecimientos que nunca pensaron ver. El mundo se sumirá en el caos cuando Mi enemigo comience a orquestar SU plan para la humanidad. Toda la humanidad estará desesperada por saber a dónde acudir. La respuesta está en Mi Palabra, pero solo aquellos que pasen tiempo en ella con regularidad la conocerán, y la mayoría de ellos ya estarán aquí conmigo. Les he dado libre albedrío. Si utilizan la sabiduría en sus decisiones, su futuro transcurrirá con mayor tranquilidad.”
(27 de agosto) “Hijos Míos, la guerra se acerca a sus tierras. Ya se lo he dicho antes y es cierto. Esta guerra, una vez que comience, se extenderá por todos los continentes mientras algunos intentan dominar, mientras las naciones luchan por sobrevivir y mientras se multiplican los conflictos entre los líderes. Cuando vean que se acerca esta guerra, apártense y entréguenme a sus seres queridos. No pueden detener esta guerra, pero pueden interceder por aquellos a quienes aman, y también por todos aquellos a quienes Yo amo. Deseo salvar a cada alma, y hay tantas por las que nadie eleva oraciones. Deseo que todos ustedes … Me entreguen estas almas, pues pronto será demasiado tarde. Ya casi están en casa. Solo un poco más y estarán aquí conmigo».
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."