Sigue como hasta ahora…
(18 de agosto) “Hijos, sé que no están seguros de qué deben hacer cuando sucedan los acontecimientos sobre los que les he advertido. A menos que les indique lo contrario, sigan como hasta ahora. Les avisaré si deben hacer algo más. Sigan acercándose a Mí. Sigan orando. Sigan alabándome y adorándome, sin importar sus circunstancias, porque no saben de qué más los estoy protegiendo. Sigan estudiando y proclamando Mi Palabra para lo que necesiten.”
Su pronta llegada…
(19 de agosto) “Todo el Cielo da testimonio de vuestra fidelidad hacia Mí, ya que todo está preparado para vuestra pronta llegada aquí. Vuestras mentes no pueden comprender todas las alegrías que os esperan en este lugar, vuestro hogar eterno. Sé que vuestras mentes y cuerpos se cansan cada día más en medio de tanto pecado y confusión que inundan la Tierra, pero el tiempo que queda es ya muy corto y deseo salvar a muchas más almas … Concéntrense en lo que tienen que hacer y cada día hagan lo necesario. Den testimonio de Mí ante los demás para que estas almas puedan ser traídas a casa, y así se les permita regresar a casa más rápido. Rechacen el mal y eviten el pecado a toda costa, mientras muestran Mi amor a todos los que los rodean. Ocúpense de los asuntos de vuestro Padre, pues el tiempo ya casi se acaba.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."