16 y 25 de julio de 2026 – Fragmentos del mensaje de Jesús a Christina Gallagher, Irlanda

(Lectura: 1 min.)
Jesús: «Gente del mundo,
Han escuchado Mi Mensaje y el Mensaje de Mi Amada Madre en Nuestra llamada a ustedes, pero pocos han prestado atención o han respondido.
Ahora les digo: si hubieran respondido a Mi llamado y al de Mi Madre durante todos estos años, sus vidas no serían como son ahora, y lo que está por sobrevenir a su mundo, ustedes mismos lo han provocado; pero muchos Me maldecirán como si Yo se lo hubiera causado.
La guerra se intensificará.
Cuando escuchen: «Paz, paz», ese será el momento en que deben darse cuenta de que se acerca el Castigo del Mundo y los Tres Días de Oscuridad.
Muchas personas del mundo experimentarán inquietud en sus corazones.
Caerá fuego del cielo. Muchos morirán como consecuencia de ello.
Mi Mano se acerca a la tierra, pues destruiré el pecado.
El mundo está sumido en la oscuridad: cada persona tiene su corazón puesto en la carne y en su satisfacción.
Mi Iglesia… cuenta con tantos que solo Me traen vergüenza. Han alejado a muchas almas que Yo he llamado a la Casa de Mi Madre.
Se acerca el día en que separaré el trigo de la paja.
No se encontrará a nadie sin culpa. El pecado se ha vuelto algo normal para muchos de aquellos a quienes he redimido.
Pero los cielos se estremecerán y Mi Sangre lloverá sobre un mundo que Me ha renegado.
(Mientras Jesús pronunciaba estas palabras, Cristina fue testigo de cómo una niebla teñida de rojo descendía sobre toda la tierra)
Hijos sacerdotes, regresen a Mi unión con ustedes y sirvan a Mis corderos; de lo contrario, serán considerados responsables cuando se presenten ante Mí por los muchos a quienes han permitido que se cegaran en el conocimiento de la Verdad.
Su mundo será destruido, pero Yo estableceré un mundo de paz y un pueblo que Me servirá; sin embargo, a menos que regresen y se purifiquen, estarán destinados al infierno.
¡Purifíquense!
… Respondan, pues el Cáliz está a punto de ser derramado sobre el mundo.
¡Purifíquense!
… El maligno es muy poderoso en su mundo. Pronto todos serán conducidos al dominio de la bestia y muchos están sumidos en un sueño de muerte.
Los bendigo a todos en este día.
Derramo sobre ustedes la gracia para cambiar su vida para siempre y regresar a la Vida Verdadera en Mí.
El tiempo para su decisión es breve.
… En el Nombre de Mi Padre, de Mí, Su Hijo Jesús, y del Espíritu Santo. Amén».
Fuente: http://www.christinagallagher.org/en/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."