Aferrándose a su incredulidad…
(13 de agosto) “En este tiempo, Me daré a conocer de maneras gloriosas y profundas, hijos Míos. Verán Mi gran poder como nunca antes lo han visto. Se llevarán a cabo poderosas salvaciones, liberaciones y sanaciones ante sus propios ojos. Los incrédulos también lo verán. Mi pueblo proclamará estos milagros, pero no se les creerá. Solo un pequeño número de incrédulos creerá después de ser testigo de Mi poder. Y algunos de los que crean al principio serán disuadidos de seguir creyendo más adelante por todos los incrédulos que los rodean y se alejarán de Mí nuevamente. Ustedes viven en una época diferente a cualquier otra que hayan visto antes, en la que daré a conocer Mi gloria por todas partes. Pero, al igual que en la época de Mi Hijo Jesús en la tierra, muchos se aferrarán a su incredulidad. Oren. Oren para que sus corazones se ablanden hacia Mí. Oren para que las piedras de la incredulidad sean apartadas de sus ojos y corazones ciegos antes de que sea demasiado tarde para ellos, y Yo los salvaré.”
Surgirá mucha división…
(14 de agosto) “En este tiempo hacia el que se dirigen, surgirá mucha división en Mi Cuerpo. Satanás ha comenzado a llenar los corazones de Mis hijos para que se ataquen unos a otros por envidia, y esto se volverá desenfrenado en este tiempo. Los hermanos y hermanas en quienes confiaban ya no serán dignos de confianza. La división que se avecina en Mi Cuerpo no proviene de Mí, sino de Mi enemigo, quien solo busca matar, robar y destruir. Aquellos que se levantan para criticar Mis verdaderas obras son aquellos cuyos corazones Satanás ha llenado de división en este tiempo contra Mis verdaderos hijos, quienes escuchan y obedecen. Estén atentos a estos ataques, pues no tardarán en llegar; pero no se sumen a ellos, hijos Míos, pues la destrucción de quienes lo hagan será muy grande.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."