21 de junio del 2026 – Mensaje de la Santísima Virgen María a Luz de María
§1 Mensaje de la Santísima Virgen María
§2 Comentario de Luz de María
§3 Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
§1

(Lectura 3 min.)
«Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, bendigo a cada uno de ustedes, los amo, intercedo por cada uno ante Mi Divino Hijo.
LA CONFUSIÓN [1] SE ESPARCE POR DOQUIER PARA ALEJARLES DE MI DIVINO HIJO Y LLEVARLOS EN ALGÚN MOMENTO A NEGARLO COMO SU SEÑOR Y DIOS.
Manténganse en la constante búsqueda de ser más espirituales, de estar atentos a ser unidad, bondad, amor y humildad, sin olvidar que Mi Divino Hijo los amó primero.
Los momentos han cambiado; en este presente, parte de la humanidad se alimenta de ver a sus hermanos caídos debido a que el ego humano [2] se ha posesionado del hombre y le ha llevado a ser soberbio sin límites.
HIJITOS, MIREN LOS SIGNOS Y SEÑALES DE LOS TIEMPOS, OREN ANTE ACONTECIMIENTOS INCOMPRENSIBLES PARA USTEDES.
Mantengan la fe fuertemente arraigada en ustedes, sean criaturas de fe decidida a darlo todo por Mi Divino Hijo y oren al Espíritu Santo para que ante sus ruegos les colme de Sus Dones y Virtudes para que disciernan ante los próximos eventos que llevarán a la humanidad a vivir en caos; a toda la humanidad sin esperarlo.
Oren hijos, oren para que se mantengan en el camino correcto y se conviertan.
Oren hijos, oren adorando a Dios Uno y Trino.
Oren hijos, oren, no les avergüence el orar.
Oren hijos, oren, la humanidad se altera ante lo que mirará por todas partes.
NO TEMAN, HIJOS,
- Mi Divino Hijo está con ustedes…
- Esta Madre está con ustedes…
NO TENGAN MIEDO, VIVAN EN ESTADO DE GRACIA PARA QUE EL ESPÍRITU SANTO LES ILUMINE.
Oren, clamen por el cambio total en la humanidad ante la perdida de la fe, ustedes hijitos no pueden ver desvanecerse la fe; son el Pueblo de Mi Divino Hijo, esto grábenlo en el corazón.
Necesitan mantenerse en estado de Gracia y orar el Santo Rosario y el Santo Trisagio [3].
MANTENGAN LOS SACRAMENTALES CON USTEDES, SIN OLVIDAR QUE TIENEN QUE ESTAR EN EL DEBIDO ESTADO DE GRACIA.

ACUDAN AL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN.

Aliméntense de la savia de la Palabra Divina, cíñanse el cinturón, busquen a Mi Divino Hijo constantemente para que no sean de los que sienten ser autosuficientes y no necesitar del Auxilio Divino. Estos hijos se mantienen con su orgullo en un pedestal; sean humildes, el humilde actúa con sabiduría, no es débil, sino es prudente.
Actúen con sabiduría, no hay pecador arrepentido que no reciba el perdón de sus pecados si se acerca con humildad y verdaderamente consciente de sus pecados.
No teman hijos, no teman, conságrense al Sagrado Corazón de Mi Divino Hijo [§3].
Los amo hijitos, los amo.
Mamá María».
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
§2
Comentario de Luz de María

«Hermanos, Nuestra Madre Santísima nos llama primero a que hagamos una reflexión espiritual profunda, es un Mensaje muy urgente, pero cargado de la Misericordia Divina.
Se vive compitiendo contra el tiempo, todo es realizado con tanta prisa que la consciencia de lo que vive la humanidad no es tomada en cuenta. Por eso la criatura humana se siente autosuficiente hasta olvidar el sentido del pecado que comete.
Debemos vivir buscando afanosamente esa resistencia espiritual que nos aleja de Nuestro Señor Jesucristo, por eso se nos llama a la oración ante el gran peligro de caer y creer que no se necesita la ayuda de Dios para levantarse.
Hermanos, tenemos frente a nosotros el arrepentimiento y el derecho al Sacramento de la Reconciliación, del perdón de los pecados que abre al hombre la grandeza de ese Amor Misericordioso de Dios.
Ante el Pedido de Nuestra Madre Santísima de consagrarnos al Sagrado Corazón de Jesús, en debido estado de conciencia, preparémonos para este gran Acto de Amor.
¡Adorado sea el Sagrado Corazón de Jesús, fuente de Amor para todos los hombres! Amén».
§3
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Señor Jesucristo,
Redentor del mundo,
hoy me acerco con confianza
a Tu Sagrado Corazón,
fuente inagotable de amor,
misericordia y esperanza.
Te consagro mi vida,
mi mente, mi corazón,
mis pensamientos, palabras y obras;
mis alegrías, mis sufrimientos,
mi familia y todo cuanto soy y poseo.
Reina en mi corazón, Señor Jesús.
Purifícame de todo pecado,
sana mis heridas
y transforma mi vida según Tu Voluntad.
Haz que aprenda de Tu Corazón
a amar con sinceridad,
a perdonar con generosidad,
a servir con humildad
y a permanecer firme en la fe.
Sagrado Corazón de Jesús,
en Ti deposito mis preocupaciones,
mis necesidades y mi futuro.
No permitas que me aparte de Ti
y concédeme vivir siempre
en Tu gracia y en Tu amistad.
Te consagro también a mi familia,
a la Iglesia y a toda la humanidad.
Haz que Tu amor sea conocido,
que Tu paz reine en los corazones
y que quienes se encuentran alejados
regresen a la luz de Tu misericordia.
Sagrado Corazón de Jesús,
en Vos confío.
Sé mi refugio en las pruebas,
mi fortaleza en la debilidad
y mi esperanza hasta el final. Amén.
****
- Sobre la confusión: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/granconfusion.html - Sobre el ego humano: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/elego.html - Santo Trisagio: Oración…
https://www.rezaconmigo.com/oraciones/trisagio-de-la-santisima-trinidad/
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."