Mensajes de Nuestra Señora Rosa Mística, Reina de la Paz, a Eduardo Ferreira, Brasil.
§1. Vuelvan a Dios. No ofendan más al Señor
§2. Consagren a sus familias a los Tres Sagrados Corazones
§3. Consagración a los Tres Sagrados Corazones
(Lectura: 3 min.)
§1
1. Vuelvan a Dios. No ofendan más al Señor

12 de junio de 2026 – María Rosa Mística «Hijos Míos, paz. Yo soy su Madre, la Rosa Mística, Reina de la Paz. Vengo del Cielo una vez más para llamarles a la oración, a la penitencia y a la conversión.
Hijitos, conviértanse mientras aún hay tiempo. Cambien su vida. Vuélvanse hacia Dios con todo su corazón.
- Oren, hijitos, oren mucho por la conversión de la humanidad.
- Oren por la paz del mundo.
- Oren por la paz de Brasil.
Mi Corazón está triste porque muchos de Mis hijos viven alejados del Señor y no quieren escuchar Mis llamamientos Maternales.
Hijitos, muchas familias se están destruyendo porque ya no rezan juntas.
- Ya no hay diálogo en los hogares.
- Ya no hay respeto entre padres e hijos.
- Padres, enseñen a sus hijos a rezar.
- Enseñen a sus hijos el camino del Señor.
- Acérquenlos a las cosas sagradas.
- Enséñenles a amar la oración, la Santa Misa y los Sacramentos.
Mi Corazón sufre al ver a tantos niños y jóvenes perdiéndose en el pecado y en los vicios de este mundo.
- Oren por los jóvenes, oren por los niños.
- Conságrenlos a MI Corazón Inmaculado para que yo pueda protegerlos.
Hijitos, les pido también que oren por los sacerdotes.
- Oren mucho por Mis hijos predilectos.
- Muchos de ellos están débiles en la fe y en la oración.
- Muchos ya no viven lo sagrado como deberían vivirlo.
- Muchos ya no dan buen ejemplo al pueblo de Dios.
Oren, hijitos, por los sacerdotes de Brasil y de todo el mundo. Ellos necesitan mucho sus oraciones.
Hijitos, tampoco se olviden de las almas del purgatorio. Oren mucho por ellas. Ofrezcan Misas, Rosarios y sacrificios por esas almas. Ellas esperan de ustedes sus oraciones. Estas almas ya no pueden ayudarse a sí mismas. Solo sus oraciones pueden aliviar sus sufrimientos. Ellas oran por ustedes, esperando su caridad.
Hijos Míos, Mi corazón está preocupado por el futuro de esta nación:
- Brasil necesita mucha oración.
- Brasil necesita mucha penitencia.
- Brasil necesita volver a Dios.
Por eso, hoy los convoco a todos Mis hijos: a los sacerdotes, a los religiosos, a las familias, a los jóvenes.
- Vuelvan a Dios.
- No ofendan más al Señor. No desprecien más Sus gracias.
- No rechacen más Sus Mandamientos.
Hijitos, acojan Mis mensajes con amor. Vivan todo lo que les pido.
Recen el Santo Rosario todos los días.

Confiésense, reciban a Jesús en la Eucaristía con amor y reverencia.

Les amo mucho y deseo llevarles a todos al Cielo. Permanezcan firmes en la oración.
Con amor les bendigo».
§2
2. Consagren a sus familias a los Tres Sagrados Corazones
13 de junio de 2026 – María Rosa Mística: «Queridos hijos, paz. Les invito a la oración y a confiar en el amor de Dios. No tengan miedo ante las pruebas y las batallas de este tiempo, pues el Señor no abandona a Sus hijos.
Oren y difundan con amor la devoción a los Tres Sagrados Corazones: El Sagrado Corazón de Mi Hijo Jesús, Mi Inmaculado Corazón y el Castísimo Corazón de San José.
En ellos encontrarán refugio, fuerza y protección contra los ataques del mal. Hijitos, el triunfo de Dios sobre el mundo de las tinieblas se logrará mediante el amor, la oración y la fidelidad a los Tres Sagrados Corazones.
El dragón infernal será vencido y encadenado por el poder de la gracia divina. Y la paz de Dios reinará en los corazones que permanezcan fieles.
- Oren todos los días.
- Consagren a sus familias a los Tres Sagrados Corazones y pidan con fe que el Triunfo de Dios se produzca lo antes posible por el bien de las almas y la salvación del mundo.
Les amo e intercedo por cada uno de ustedes. Soy Su Madre, Rosa Mística, Reina de la Paz.
Con amor les bendigo».
§3
3. Consagración a los Tres Sagrados Corazones

Sagrado Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María y Castísimo Corazón de San José, hoy os consagro mi mente, mis palabras, mi cuerpo, mi corazón y mi alma (mi familia… etc.) para que a través de mí (de nosotros…, etc.) se cumpla vuestra santa Voluntad. Amén
Fuente: https://www.facebook.com/missionariodenossasenhora




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."