14 de julio del 2026 – Mensaje de San Miguel Arcángel a Luz de María
§1 Mensaje de San Miguel Arcángel
§2 Comentario de Luz de María

(Lectura 2 min.)
§1
«Amados hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo:
Reciban esta Palabra de la Trinidad Sacrosanta con Fe y gran seriedad.
Esta generación vive el momento de los momentos en todos los ámbitos, pero sobre todo es un tiempo decisivo para la fe del Cuerpo Místico de la Iglesia.
Se presentan una continuidad de acontecimientos dentro de la Jerarquía de la Iglesia de Nuestro Rey y Señor Jesucristo que mantienen a la Iglesia un tanto dividida.

A ustedes los invito a orar con fe por la Iglesia de Nuestro Rey y Señor Jesucristo y para que la fe y la sabiduría les lleven por el único Camino que les conduce a la Vida Eterna.
Tantos que mencionan el tiempo que tienen escuchando los Llamados de la Casa Paterna y lo largo que se les hace esta espera. Los Profetas transmiten la Palabra Divina y no se preocupan por el tiempo, porque el tiempo es propiedad Divina.
Deben dar gracias a la Misericordia Divina por este acto de Amor, por darles la oportunidad de conversión. No deben quejarse porque la oscuridad no ha llegado, porque el Aviso no ha llegado, porque la Tercera Guerra Mundial no se ha desatado a nivel global.
¡Oh, hombres de poca fe! Si esto hubiera acontecido ya, gran parte de esta generación no habría llegado a gozar de la vida eterna.
Vengo a alertarles de la continuidad de los eventos de la naturaleza desconocidos para ustedes, gran parte de ellos se darán en los mares, de donde saldrán animales marinos que les causarán enfermedades y que jamás han visto.

El viento con el aguan serán causa de fenómenos diferentes a los ya conocidos; el agua estará contaminada en determinado momento y gran parte de ustedes se encontrarán enfermos porque continuarán visitando playas.
Los terremotos aumentan la intensidad y algunos países que tienen parte de su territorio en el mar, se dividirán quedando islotes separados.
¡Tomen con seriedad los llamados de la casa paterna, con gran seriedad!
Desde que el Cinturón De Fuego del Pacífico se estremeció en varios lugares a la vez, el tiempo lo ha apresurado la Trinidad Sacrosanta y no es el mismo de antes.

Recrudece la guerra y cada vez se va acercando a la gran y definitiva Tercera (Locura) Mundial. Miren en este momento cómo se encuentra Medio Oriente, cómo se encuentra Rusia y Ucrania y miren la violencia de cada uno de ustedes ante sus mismos hermanos.

Por lo anterior y más, es que les vengo a transmitir el llamado urgente de que vivan en paz, gusten de la paz y se mantengan esparciendo paz en toda la tierra.
El mal se encuentra sobre todos en busca del punto débil de cada uno para lastimarles una y otra vez y que ustedes reaccionen sacando lo peor de sí mismos.
Es urgente que en el proceso de conversión busquen el Sacramento de la Reconciliación para que vayan caminando lo más preparados posible y reciban el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Rey y Señor Jesucristo en estado de gracia.

Durante la conversión van siendo cada vez más conscientes de lo que hacen mal y lo que hacen bien. Busquen el auxilio de Espíritu Santo para que la sabiduría sea su auxilio y les lleve a no buscar fuera de ustedes, lo que radica dentro de ustedes.
En el proceso de conversión deben centrarse y hacerse las preguntas necesarias, pero no obsesionarse con desear ser muy intelectuales y al final vivir en confusión. A quien cree ser demasiado intelectual le es difícil orar, congregarse y siempre está en contra del pensar y del sentir de sus hermanos. No es indebido preguntarse ni desear saber, es indebida la obsesión y querer explicarse cómo actuaría Nuestro Padre Dios.
Se les presentarán momentos de duda, de vacío, de oscuridad, pero no son permanentes, durarán hasta que cada uno lo permita. Siempre el Espíritu Santo les asiste para que la Luz les disipe las tinieblas. Solo oren de corazón y todo pasará, se enmendarán y retomarán el camino.
Amados hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo:
Nos encontramos para auxiliarles y en cada momento de tentación invóquenme; llegaré con Mis Legiones Celestiales a socorrerlos.
Amen a Nuestra Reina y Madre, ámenla, son un Pueblo con Madre y Nuestra Reina les acompaña, les auxilia, les conduce por el Buen Camino.

En este momento en que todo cambia, manténganse de la mano protectora de Nuestra Reina Y Madre ante La cual el infierno teme.
Tengan presente que el Aviso es un examen de la vida de cada uno de ustedes: pasará la vida ante su conciencia y sin disimulos vivirán el dolor de los pecados cometidos, sean conscientes de ello, pero antes de que el Aviso se haga presente, pasarán como humanidad grandes pruebas y pruebas de fe, por lo que les urjo a fortalecer la fe para que no les doblegue.
Vivan en paz, sean considerados con sus hermanos. Sean precavidos, luego del final de lo que les ha mantenido sumidos en la expectativa de los resultados; la enfermedad se dispersa, la sorpresa llega.
- Quien se esfuerza por mantenerse en el bien, no es abandonado jamás…
- Quien no se esfuerza, le es más difícil alcanzar lo que se gana con la tenacidad, perseverancia y obediencia…
Oren hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, oren por México, su suelo se estremece.
Oren hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, oren por Ecuador, se estremece y se activan algunos de sus volcanes.
Oren hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, oren por Perú, se mueve con fuerza su suelo.
Oren hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, oren, España padece, Francia sufre por su propio pueblo.
En Nombre de la Trinidad Sacrosanta, bendigo a cada uno de ustedes que hacen vida este Llamado. Amén.
San Miguel Arcángel y Mis Legiones Celestiales».
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
§2
Comentario de Luz de María

«Hermanos, San Miguel Arcángel nos hace un gran llamado, no es una invitación para vivir en la comodidad espiritual, habrá momentos de oscuridad, de vacío espiritual que tendremos que vencer con la oración y los Sacramentos ¡tenemos que despertar ya!
Quizá escuchamos a cantidad de hermanos que nos dicen que creen en Dios, pero no están dispuestos a convertirse porque no obedecen lo que el Cielo nos pide. Tengamos presente que la Divina Misericordia está abierta, pero ninguno sabe hasta cuándo.
La Trinidad Sacrosanta nos advierte para salvarnos, no para asustarnos; sin duda el burlarse de ellos es un acto de soberbia muy serio. No están obligados a creer en los Llamados del Cielo ni en estos, ni en otros, pero estamos llamados a respetarlos. El alejarse del pecado es lograr salir adelante de las pruebas las que resistirán quienes permanezcan firmes en Nuestro Señor Jesucristo. La Sagrada Escritura nos dice en San Marcos 13, 33:
“Manteneos alerta y vigilad porque no sabéis cuando llegará el momento”
Hermanos, hoy es el día de la conversión, busquen la gracia, ya que mañana puede ser demasiado tarde. Amén».
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."