Pongan su corazón en las cosas de arriba…
(5 de julio de 2026) “Hijos Míos, examinen sus corazones. Cuando piensan en lo que se avecina, ¿qué es lo que más les asusta? ¿Quedarse sin comida? ¿Sin refugio? ¿Sin comunicaciones? ¿O que tal vez me nieguen para conseguir esas cosas? Pongan su corazón en las cosas de arriba; nada es más vital en este tiempo. Pongan su corazón en soportar las incomodidades, pues si los expulsan, los llevaré rápidamente a mi hogar. Pongan su corazón en las cosas de arriba y no cambien su primogenitura por un plato de lentejas, pues este mundo está pasando rápidamente y su hogar eterno será lo único que importará.
A través de todo lo que suceda…
(6 de julio de 2026) “Sigan con sus vidas tan normalmente como puedan por ahora, hijos míos, pues muy pronto desearán desesperadamente que las cosas vuelvan a ser así. El pueblo de su enemigo tiene planeados grandes cambios y desastres para un tiempo que se acerca pronto. No teman, yo los guiaré a través de todo lo que suceda. Manténganse cerca de mí y todo estará bien.” (wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."