Mensajes de Jesús y de la Reina del Rosario a Gisella


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2 de julio de 2026 – Jesús: «Hija muy amada, el amor y la luz que emanan de Mis discípulos son universales y se irradian a dondequiera que dirijan sus pasos.
Es la Luz que arde en medio de ustedes, la que sustenta Mi Amor y la que se percibe en todos los lugares donde se Me venera.
El Espíritu Santo sigue derramándose sobre Mi Iglesia en la Tierra, mientras esta lucha contra las pruebas y tribulaciones que debe enfrentar cada día.
El espíritu de las tinieblas, sin embargo, sigue pesando en toda la Tierra, pues quieren borrar todo rastro de Mí, de Mi Palabra y de Mi Verdadera Iglesia.
Tengan la certeza de que, por muy grande que sea el peso de su carga, Yo estoy con ustedes, camino a su lado y los ayudo a superar las adversidades en cada etapa de su camino.
Su fe será puesta a prueba como nunca antes; su valor, en ocasiones, podrá fallarles, su perseverancia será puesta a prueba hasta el límite y su aceptación de la Verdad será cuestionada.
Serán atormentados, burlados y ridiculizados, y todo ello será causado por los actos malvados de aquellos a quienes Satanás utiliza para luchar contra Mí, Jesucristo; pero nada destruirá a Mi Iglesia, a Mis verdaderos seguidores.
Aquellos que permanezcan obedientes a la Palabra de Dios, tal como ha sido durante tanto tiempo, continuarán representándome en la Tierra.
“Si la Iglesia Católica, en su Tradición, da vida, la iglesia modernista es un desierto. Mata. Mata todo lo que toca. Mata la Vida sobrenatural. Mata las fuentes de la Gracia. Lo seca todo porque ha puesto al hombre en el lugar de Dios y, por lo tanto, se ha alejado de las fuentes de la vida. Así pues, este es un recordatorio hoy para ser fieles, para ser fieles a este sagrado encargo que Nuestro Señor ha confiado a Su Iglesia y que continúa a través de la Tradición Apostólica.” (Monseñor Michael Goldade (SSPX – Fraternidad San Pío X) , consagraciones episcopales, 1 de julio de 2026 en Ecône, Suiza).
Mi protección los cubrirá y su fe nunca disminuirá, mientras luchen con la Espada de Dios.
Permanezcan fieles a Mí y Mi Luz seguirá brillando sobre la humanidad.
Mi promesa es: aunque sea más pequeña que la actual, Mi verdadera Iglesia permanecerá intacta hasta que llegue Mi venida.
Su Jesús».
Fuente: https://www.lareginadelrosario.com/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."