Están entrando en una época de duelo…
“Hijos Míos, están entrando en una época de duelo en la tierra. Este será un tiempo de muchas pérdidas y dolor, pues verán cómo abundan las tragedias, se pierden vidas y se les arrebatan a sus seres queridos. No permitan que el dolor se apodere de sus corazones, pues no lloran como quienes carecen de esperanza. Si sus seres queridos me conocen, los volverán a ver en su morada celestial, y allí nunca se separarán. Aunque abundarán los horrores, ustedes sabían que esto vendría. Como Mi pueblo, saben que todas las Escrituras deben cumplirse. No obstante, orarán para que Yo detenga los horrores. No puedo detenerlos. Si lo hiciera, el fin no podría cumplirse. Por eso deben fortalecer sus espíritus en Mi Palabra. Deben preparar sus corazones para lo que se avecina, pues vendrá rápidamente y pronto estará sobre ustedes. Recuerden, cuando sientan un temor que no proviene de Mí, que deben alejarlo de ustedes. Manténganse fuertes y valientes. Los he elegido para este tiempo por su capacidad de permanecer fuertes y fieles en él. Acortaré estos días de horror para ustedes, a fin de que puedan soportarlos. Estoy mostrando misericordia a muchos al llevármelos antes de tiempo. No se enojen cuando vean que se los llevan, sino comprendan que estoy siendo misericordioso al no permitirles ver los horrores que se avecinan. No les impondré más de lo que puedan soportar. Sean valientes y muy audaces ahora por Mí en la tierra, y no se turben sus corazones. Yo estoy con ustedes.” (wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."