Mensajes de Nuestra Señora de Emmitsburg por Gianna Talone, E.E.U.U.

(Lectura: 1 min.)
1 de julio de 2026 – Nuestra Señora de Emmitsburg:
«Mis queridos hijitos, ¡alabado sea Jesús!
Hijitos, gracias por sus oraciones diarias de reparación al Sagrado Corazón de Jesús. A través de sus oraciones, recibirán muchas gracias para reparar las ofensas de tantos pecados.
Solo a través de la humildad podrán obtener el conocimiento y la sabiduría para discernir la Verdad de Dios. Él es el Juez de los vivos y de los muertos. Los ángeles se cubren el rostro con sus alas.
La humildad es el camino hacia la santidad. Solo en ese momento de pureza, cuando no estén pensando en ustedes mismos, se darán cuenta de que no pueden hacer nada sin Mi Hijo. Es solo en ese momento cuando se dan cuenta de que no son nada sin Él, y lo son todo con Él.
Cuando se den cuenta de que incluso sus buenas obras no son nada sin Él, se estarán acercando al día glorioso en que lo verán cara a cara. Para adorarlo junto con los serafines, los querubines y todo el coro celestial de ángeles.
Mis queridos hijitos, moren en el Sagrado Corazón de Jesús. Así es como obtienen esta verdadera libertad.

Ámenlo y celebren su libertad en Él. Él les concederá muchas gracias mientras oren por la protección de su país y por la paz mundial.
Paz sea con ustedes, hijitos.
Los bendigo en el Nombre de Mi Hijo, Jesús, quien me ha enviado a ustedes.
Gracias por responder a Mi llamado.
Ad Deum».

Confía en Dios que estás exactamente donde debes estar.
«Nada te turbe,
nada te espante.
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta
solo Dios basta».
-Santa Teresa de Ávila.
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Fuente: https://ourladyofemmitsburg.com/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."