Enséñense a tener menos
(11 de junio) “Hijos, para prepararse para lo que se avecina y facilitar la transición, les será de gran beneficio que comiencen a adaptarse con pequeños pasos. Enséñense a ser pacientes esperando un poco más por las cosas que desean. Enséñense a ser sumisos sometiéndose cuando no sea necesario, pero sométanse solo a lo que es bueno, no al mal. Enséñense a tener menos utilizando menos de lo que tienen. Coman menos, conduzcan menos, compren menos. Estos pasos, realizados de manera constante, les beneficiarán enormemente en los tiempos venideros, cuando no tendrán todo lo que tienen ahora.”
La paz se verá destrozada
(12 de junio) “Mis hijos se están preparando para lo que saben que se avecina, pero hay muchas cosas que están por venir en este tiempo de las que ustedes no tienen conocimiento. En este tiempo se producirán ataques violentos y repentinos contra naciones y reinos. Comenzarán las guerras; se perderán vidas. La paz se verá destrozada. Les he dicho que nación se levantará contra nación y reino contra reino, y este es ese momento, hijos. No pueden prepararse para todas las eventualidades, pero no teman, pues su Padre Celestial ve lo que se avecina y sabe lo que necesitan, y ya lo he preparado para ustedes. Ocúpense de ganar almas, pues el reino de las tinieblas crece y pronto se levantará y dará muerte a muchos de ustedes.” (wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."