Un tiempo de gran dificultad económica…
(25 de junio) “Se avecina un tiempo de gran dificultad económica, hijos míos, y llegará de repente, sin previo aviso. La gente del mundo entrará en pánico cuando Yo destruya a sus dioses del dinero y ya no sean ricos, pero Mi pueblo no tiene por qué temer. Si Yo soy su Dios, tendrán lo suficiente. Sí, y más que suficiente. Sigan Mi guía, pues Yo los orientaré a cada uno de ustedes sobre cómo prepararse y sobrevivir durante ese tiempo.”
Lo que les pido que hagan…
(26 de junio) “En este tiempo, estoy guiando a Mis verdaderos hijos a hacer cosas que tienen poco sentido para quienes los rodean. Estoy llamando a algunos de ustedes a mudarse o a cambiar su forma de vida. Estoy llamando a algunos de ustedes a acumular provisiones. Estoy llamando a algunos de ustedes a dar en mayor medida de lo que jamás hayan dado antes. Lo que les pido que hagan se basa en cuánto tiempo y en qué papel estén llamados a desempeñar durante el tiempo de escasez que pronto vendrá. Todos los que me obedezcan estarán preparados para ello.” (wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."