28 de mayo de 2026 – Mensaje de Dios Padre a la hermana Amapola – Misión de la Divina Misericordia

(Lectura: 4 min.)
Dios Padre. «Escribe, hija de Mi Corazón».
Hermana Amapola: «¿Qué escribo?»
Dios Padre. «Escribe que la Copa se ha llenado y llenado, y no sólo se ha desbordado ya, sino que inunda a todo lo creado con su amargura.
Estad atentos, hijos Míos, Mi puñadito, Mi Ejército fiel, disperso por toda nación y pueblo.
Yo os tomo y os uno en Mi Plan, en Mi Corazón. Os uno a Mi Acción, tomo cada una de vuestras oraciones, cada uno de vuestros gemidos, cada lágrima y cada latido de vuestro corazón, que gime al ver la devastación de Mi Pueblo, de Mi Iglesia.
Cada movimiento sincero de vuestro corazón tiene eco en el Mío.
No os desesperéis. No perdáis la confianza ni la Paz.
- Yo soy Vuestro Dios.
No hay otro. - Yo soy Vuestro Rey.
No hay otro. - Yo soy Vuestro Salvador y Redentor.
No hay otro. - Yo soy Vuestro Maestro.
No hay otro. - Yo soy Vuestro Señor.
No hay otro. - Estad en paz.
Si permanecéis en Mí [1], si os esforzáis por cumplir lo que os pido, si sometéis vuestra voluntad a la Mía, si Me tenéis como Joya Preciosísima en el centro de vuestro corazón, ¿qué tenéis que temer?
Os recuerdo las palabras de Mi Pablo [2].
- NADA os puede separar de Mí, si vuestro querer está firmemente anclado en Mí.
- NADA, hijos.
La confianza y la Fe sencilla es lo que os ancla, lo que os enraíza en Mí.
- NO TEMÁIS NADA. NADA.
No temáis la densa niebla de la confusión;
- YO SOY VUESTRA LUZ.
No temáis al poder usurpado y ejercido injustamente;
- YO SOY VUESTRA AUTORIDAD.
No temáis la destrucción de todo cuanto os es más querido, y cuanto os da seguridad; YO SOY QUIEN SALVA, QUIEN RESTAURA.
- MIRADME A MÍ y ESTAD EN PAZ.
- ESCONDEOS EN MÍ, REFUGIAOS EN MÍ.
- TOMAD FUERZA Y VALENTÍA EN MÍ.
- SÓLO EN MÍ.
Estoy permitiendo que el velo que cubría a la inmundicia infiltrada en Mi Iglesia se vaya corriendo, permitiendo que veáis la condición real de cuanto os rodea.
NO TEMÁIS.
Permito que el enemigo, tan cegado por su necedad, se revele más y más, como aquellos que, creyendo tener el poder total, no sienten la necesidad ya de esconder sus maquinaciones.
Sí, el plan de nuestro enemigo se ha desarrollado por siglos. Su infiltración y manipulación ha sido persistente, constante, extendiéndose como un cáncer maldito, destruyendo y mermando todo cuanto Yo creé para ser imagen de Mi bondad.
Pero, hijos, MI Plan es infinitamente mayor, (sonrisa) infinitamente más profundo, más poderoso, más extenso. Permaneced en Paz en esta gran VERDAD.
- YO SOY DIOS. No hay otro.
Mis pequeñuelos, cada parte de Mi Plan tiene su tiempo establecido. Avanza sin parar, pero todo en su orden propio.
- NO OS DESESPERÉIS.
Comprendo vuestra ansia. Comprendo vuestro dolor. Comprendo vuestro clamor a Mí, cuando sentís que os He abandonado, que no os escucho, que no hago caso de vuestro dolor.
- HIJOS. REFLEXIONAD.
Cooperáis en la gran Obra de la Redención.
Mirad cuánto He exigido a Mi Jesús, a Mi Hijo amadísimo y Santísimo.

Mirad cuánto He pedido de Mi Perla Preciosa, de Mi Hija amadísima, María Inmaculada.

Estáis unidos a Ellos en Su Ofrenda.
Contemplad, hijos, a Mi Corazón, al Corazón de vuestro Padre, que para cumplimiento del Plan de Salvación y para restaurar a todo y redimir a Mis hijos, He tenido que – en apariencia – abandonar a Mi Jesús en Su Agonía y Muerte.
Hijos, contemplad cómo Me traspasaron esas Palabras de Mi Jesús desde la Cruz [3].
Mi Corazón de Padre escucha hasta el más ligero gemir de vuestros corazones, hijos. NO LO OLVIDÉIS.
Soy vuestro Padre que os ama.
Sólo Yo sé qué necesitáis, cuándo y cómo, para poder permanecer unidos a Mí y vivir en Mi Voluntad.
- NO SOY SORDO a vuestro clamor.
Mi Jesús os Ha dicho que quien quiera seguirle habrá de tomar su cruz y cargarla. La senda es angosta y dura. El camino largo y atribulado. Y parte de este camino que os lleva a Mi Reino está envuelto en la niebla y en la noche del no sentir, del no ver, del no entender, del sentir que todo es ceniza, que Yo os He abandonado y olvidado, que todo ha sido una ilusión pasajera.
Seguid caminando, hijos. Sin temor. Con paciencia.
Sí, hijos, es el morir completamente a vosotros mismos, es el sepultar vuestra voluntad humana en Mi Voluntad Divina.
Sólo entonces os puedo usar como Mis soldados invencibles.
Con cada acto de obediencia a Mí, con cada esfuerzo en amarme, con cada mirada que eleváis a Mi Rostro, Me permitís realizar esta Obra en vosotros, de transformaros en verdaderos hijos Míos, soldados de Mi Séquito Real.
Vuestra Fe Me permite inhabitaros, haceros Mi morada, baluartes firmes para vuestros hermanos que siguen dormidos.
Hijos, la Hora está muy cerca.
El enemigo ha puesto sus piezas claves en su lugar.

- ESTAD ATENTOS. MIRADME A MÍ.
La Hora [4] dada a aquellos que debieran ser pastores y guardianes ha pasado.
De ahora en adelante tendrán que pasar por las puertas de la Justicia Divina, y ay de aquellos que vendieron su primogenitura por un plato de lentejas podridas [5].
Los hago a un lado.
- NO LOS RECONOZCO MÁS.
Sus lenguas bifurcadas Me causan asco. Toman en vano Mi Nombre, una y otra vez, sin aparente consecuencia [6].
- PERO DE MÍ NADIE SE BURLA.
Os permito que contempléis sus obras, sus palabras, para que las aquilatéis, para que las comparéis con las Palabras Santas, Puras, Perfectas, de Mi Jesús; para que podáis identificar el engaño en toda su sutileza.
Os He dicho una vez que os apartéis de ellos, como de algo inmundo [7].
Os lo vuelvo a repetir:
Apartaos de quien se viste como oveja y pastor, pero es lobo devorador, serpiente engañosa [8].

Han tomado su decisión y han vuelto a vender el Cuerpo Místico de Mi Jesús por un puñado de monedas corroídas.
Sus palabras son engañosas.
- ATENTOS.
Sus palabras aparentan usar la Verdad, pero son distorsión y engaño.
- ATENTOS.
Tenéis Mi Palabra Viva. Escuchadle sólo a Él.
Hijos de Mi Corazón, si os permito ver todas estas traiciones, todos estos engaños, y permito que prosigan hasta la Hora designada desde el Principio, es para que comprendáis y tengáis la certeza absoluta que…
- SÓLO YO PUEDO RENOVAR A MI IGLESIA y A MI CREACIÓN.
- SÓLO YO.
- LOS CIELOS NUEVOS Y LA TIERRA NUEVA LOS HAGO YO.
- LA NUEVA JERUSALÉN BAJA DEL CIELO.
- NO ES CREACIÓN VUESTRA NI RENOVACIÓN VUESTRA.
- EL FUEGO PURIFICADOR DESCIENDE DE MI TRONO, NO LO PRODUCÍS VOSOTROS.
El Fuego purificador descenderá, tras la traición que ha de suceder en toda su plenitud.
La renovación de todo lo creado sucederá; el Cuerpo Místico de la Iglesia será renovado; la Nueva Jerusalén, santa y pura, descenderá.
- TODO EN SU HORA ESTABLECIDA.
- TODO OBRA PERFECTÍSIMA DE MI MANO, DE MI VOLUNTAD.
Vuestra cooperación es vuestra FE. Es el seguir CREYÉNDOME cuando todo parece derrumbarse sin que Yo intervenga. Es el mantener viva la ESPERANZA, cual certeza de Mis PROMESAS INFALIBLES.
- YO NO OS ABANDONO.
- NO ME ABANDONÉIS A MÍ TAMPOCO.
- ESTAD ATENTOS. En guardia.
Hijos, recordad lo que os He dicho:
La usurpación engendra usurpación [9].

No sólo la Silla de Mi Pedro ha sido usurpada en su Autoridad, sino en su Magisterio. La mentira suplanta a la Verdad. La falsa caridad a la caridad santa y divina.
- ATENTOS, ATENTOS, ATENTOS.
Sólo un poco más, hijitos Míos tan amados.
Seguid ofreciéndome todo. Seguid ofreciéndome el no saber, el no entender, el vivir en medio de la confusión, hasta que Yo actúe.
- MIRADME A MÍ y permaneced en PAZ.
Os He dado el Refugio Santo e Inmaculado del Corazón de María Santísima, vuestra Madre. No lo desdeñéis, aceptadlo, amadlo, e introducid en él a vuestros hermanos.
Os He dado la protección del Nombre Santísimo de Mi Jesús, de Su Sangre Preciosísima y de Su Rostro.
NO TEMÁIS. SOIS MÍOS. Y ME COMPLACE DAROS MI REINO, MI CORAZÓN [10] (sonrisa).
Estad atentos al toque de la Trompeta.
Ceñíos con Mi Armadura. Sin temor.
Os bendigo, hijos Míos, Soldados Míos.
Habéis sido creados para esta Hora, para esta gran Reconquista.
Repetid en vuestros corazones las palabras bellas de David:
“¡Álcese Mi Dios!” [11]
Y las de Mi Arcángel Miguel:
“¡Quién como Mi Dios!”
A la batalla, hijos, SIN TEMOR.
LUCHAMOS JUNTOS Y LA VICTORIA ES MÍA. AMÉN.
Vuestro Abba,
Vuestro Rey y Señor, vuestro Capitán (+)».
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(Las notas a pie de página no son dictadas por el Señor. La Hermana Amapola las añade para transmitir el tono en que el Señor o María Santísima hablaron.)
- Juan 15,9-11. “Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor. Si guardareis Mis mandamientos, permaneceréis en Mi amor; así como Yo he guardado los mandamientos de Mi Padre, y permanezco en Su amor. Estas cosas os He hablado, para que Mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.”
- Romanos 8, 38-39. “Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
- Mt 27,46. “Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has desamparado?”
- Referencia a la “hora” que el Señor da a los Obispos y Sacerdotes como última oportunidad, mencionada en el Mensaje de Dios Padre del 22 de febrero del 2024: «Ay de estos pastores que Me son estorbo e inutilidad. Una oportunidad más; os la doy – una última oportunidad – obtenida para vosotros por el sacrificio y la oración de aquellos a quienes habéis despreciado y abandonado – Mis almas víctimas – en atención a ellas os doy una oportunidad más. NO LA DESPERDICIÉIS. Una hora más os espero, pero si no respondéis, si no Me escucháis, seguiré adelante con Mi Plan, haciéndoos a un lado para que no causéis más daño con vuestra inacción».
- Referencia a Esaú que, despreciando su primogenitura, la vendió a Jacob a cambio de un plato de lentejas. Ver Génesis 25, 29-34 y Hebreos 12, 12-17.
- Por lo general lo que se viene a la mente cuando pensamos en el Segundo Mandamiento es la prohibición de usar Su Nombre como imprecación, juramento, o maldición. Pero aquí Dios Padre nos hace reflexionar en la gravedad de usar Su Nombre “en vano” cuando se usa con afán de distorsionar la Verdad. Como por ejemplo, cuando aquellos que odian a Dios usan Su Nombre para justificarse y justificar sus obras, pero en realidad, aunque teniendo una apariencia de fidelidad a Dios, no son mas que una burla y engaño. Ver Mt 7, 21-23, Lc 13:25-27, Mt 25:1-13. Ver también el Catecismo de la Iglesia Católica, Nos. 2142-2143, 2145-2146.
- Referencia al Mensaje del Señor dado el 2 de septiembre del 2025: «Hijos, estos pastores falsos NO OS GUÍAN A MI VOLUNTAD. NO OS GUÍAN AL CIELO. NO LOS SIGÁIS. Apartaos de ellos como de algo inmundo. Orad por ellos, como Mi Jesús lo hizo desde la Cruz, como lo hizo María Santísima al pie de la Cruz, y como pido a cada alma generosa que ayude a estas almas perdidas por el momento».
- Me parece que este “separarse” es ante todo el reconocer que, habiendo ellos rechazado la Verdad, no podemos escucharles, seguir sus consejos o enseñanzas, imitar sus obras, o con nuestro silencio aparentar aceptación de sus posturas, como si fueren autoridades morales auténticas. Es decir, es principalmente adherirnos a la Verdad, a Jesús, con nuestra voluntad e intelecto y separarnos de la mentira que estas falsas ovejas y pastores profesan como verdad.
- Referencia al Mensaje del Señor del 16 de mayo del 2025: «LA USURPACIÓN SÓLO ENGENDRA USURPACIÓN, HIJOS. Con la excepción de unos cuantos – pocos – la Jerarquía actual ya no Me pertenece. Se pertenecen a sí mismos, le pertenecen a sus miedos, le pertenecen a Satanás. YO SÉ. YO VEO. TODO LO VEO, hijos, no lo olvidéis. Lo evidente como lo escondido. NADIE puede engañarme. Y OS DIGO: Mi Iglesia sobre la tierra está usurpada en su jerarquía».
Aquí entendí que esta usurpación no está limitada tan sólo a ciertos puestos, sino que al usurparse el lugar en que descansa la autoridad y la protección de la Verdad, como consecuencia se rompe el orden puesto por Dios, y esto tiene efecto en todo ámbito de la Iglesia.
La imagen que se me viene a la mente frecuentemente es la de una casa en medio de un tornado. La casa está construida para proteger y resguardar a quien vive dentro. Cada parte de la construcción tiene su utilidad buena. Pero al llegar el tornado, cada parte “buena” de esa casa puede hacerse letal por los vientos destructivos, y entonces lo que debiera resguardar y proteger, es “utilizado” por el tornado para destruir. Esto es lo que me parece que sucede en estos tiempos, que todo cuanto hay de bueno en la Iglesia, puesto para resguardo de las almas, está siendo utilizado y tergiversado para dañar y destruir. Me produce una tristeza profundísima. - Lucas 12:32. “No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.”
- El Salmo 67(68). Este Salmo se usa durante el Rito de Exorcismo. Es un Salmo muy misterioso y profético, lleno de referencias a la Acción de Dios en favor de Su Pueblo.
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Fuente: https://missionofdivinemercy.org/





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."