Extractos de los mensajes de Nuestra Señora, Reina y Mensajera de la Paz, a Marcos Tadeu Teixeira, Jacareí, Brasil
1. Conviértanse, porque pronto vendrá un gran castigo
2. Es necesario trabajar día y noche por la salvación de las almas
3. Sí, hijos míos, se encuentran en el fin de los tiempos
4. Hagan penitencia por la salvación de la humanidad. De lo contrario, vendrán nuevos castigos
5. Si no hay cambio ni conversión, ya no podré contener el brazo de mi Hijo
6. A todos les pido: sigan rezando mi Rosario todos los días

(Lectura: 3 min)
§1
1. Conviértanse, porque pronto vendrá un gran castigo
(4 de mayo de 2026) – María Santísima: «Queridos hijos, … Hagan un día más de ayuno esta semana por la paz del mundo. Está amenazada. Solo la oración y el ayuno pueden impedir que se produzca la Tercera Guerra Mundial. Compensen la falta de oración y sacrificios del mundo, haciendo… un día más de ayuno a pan y agua. De esa manera, me ayudarán a garantizar y mantener la paz. Recen el Rosario meditado… dos veces por la paz del mundo. … Así también todos los días yo toco y salvo muchas almas con sus oraciones y sacrificios. Por eso, hijitos, sigan realizando estas obras santas, oraciones y sacrificios, pues son las únicas cosas que pueden liberar a las almas que están en poder de Satanás, … Ayúdenme con más oraciones y sacrificios a salvar almas, porque no hay nada más importante que eso en la Tierra.
Conviértanse, porque pronto vendrá un gran castigo. ¡Penitencia! ¡Penitencia! Si un jueves el sol no brilla al amanecer, sepan que ha llegado el gran Castigo: los tres días de oscuridad. No salgan al exterior, pues quien salga será atrapado por los demonios y perecerá. Permanezcan rezando durante tres días y tres noches sin cesar. La Tierra entera quedará envuelta en una oscuridad total y los demonios se llevarán a sus víctimas con ellos a las llamas eternas.
Ay de los padres que no supieron criar a sus hijos en la santidad y la oración desde pequeños, porque sus hijos serán atrapados por los demonios y llevados a las llamas. Y después de tres días, volverán para llevarse a los padres, que son los culpables de su perdición. Que cada uno reflexione sobre la seriedad que implica traer un niño a este mundo, que es traer un nuevo ser a este mundo. Y piensen cien veces antes de hacerlo, si sabrán criar y educar a ese nuevo ser para el Cielo. De lo contrario, será responsable ante Dios de todo lo que le suceda a estas almas, a estos seres que traigan a este mundo.
¡Penitencia y oración para salvar las almas! Solo la oración, el sacrificio y la penitencia pueden traer a esta humanidad un rayo de luz, de esperanza y de salvación. … A todos los bendigo con amor…».
§2
2. Es necesario trabajar día y noche por la salvación de las almas
(10 de mayo de 2026) – María Santísima: «Queridos hijos, … ¡Soy la Señora del Rosario de Fátima! ¡Soy la Mujer vestida de Sol! Ahora que mi batalla contra mi enemigo entra en su fase final, deseo que me ayuden lo más posible con más oraciones y sacrificios. Que dediquen verdaderamente su tiempo a ayudarme a salvar almas, porque el tiempo apremia. Satanás ya ha arrastrado tras de sí al mundo entero, llevándolo por el camino de la perdición. Y ahora, si no trabajan arduamente, toda la humanidad se perderá. Es necesario trabajar día y noche por la salvación de las almas… Recen el Rosario todos los días. Sigan llevando mis mensajes a todos mis hijos. Recen el Rosario meditado… tres veces por la paz del mundo. A todos los bendigo…».
§3
3. Sí, hijos míos, se encuentran en el fin de los tiempos
(13 de mayo de 2026) – María Santísima: «…Soy la Mujer vestida de Sol. En Fátima vine a revelar el secreto de los últimos tiempos. Se lo di primero a Melania y Maximina en La Salette y luego a mis Pastorcitos. Lo que contiene, lo que expliqué en la tercera parte del secreto, aún no ha sido revelado. Por eso, mis hijos siguen en la ignorancia de lo que está sucediendo y de lo que pronto sucederá. Ustedes están en el fin de los tiempos. Los acontecimientos que ocurrirán pronto revelarán a todos lo que dije en la explicación de la tercera parte del Secreto y que fue ocultada. Sí, hijos míos, se encuentran en el fin de los tiempos y aún siguen apegados a las cosas de este mundo, como si estas fueran a permanecer aquí para siempre. Como si ustedes fueran a permanecer aquí para siempre. Dediquen más tiempo a la oración y prepárense, porque pronto aquellos que estén preparados irán al Nuevo Cielo y a la Nueva Tierra. Aquellos que solo estén viviendo para este mundo y para satisfacer su propia voluntad, se quedarán con este mundo y arderán con este mundo en el fuego que vendrá, que yo profetizé en Japón, en Akita. Recen el Rosario todos los días…».
§4
4. Hagan penitencia por la salvación de la humanidad. De lo contrario, vendrán nuevos castigos
(17 de mayo de 2026) – María Santísima: «Queridos hijos, … Recen mucho. Hagan penitencia por la salvación de la humanidad. De lo contrario, vendrán nuevos castigos. Si nadie hace nada, la fe desaparecerá en Europa, en Brasil y en muchos otros países del mundo. Sí, esa falsa fe que existe hoy en día ya no es la verdadera. Muchos espíritus se están dejando llevar por las falsas enseñanzas de hoy en día. Por eso, les pido una vez más: difundan mis mensajes tanto como sea posible, porque son la única barrera que puede detener la ola de apostasía y la pérdida total de la fe. Tomen en serio mis mensajes y conviértanse verdaderamente antes de que el tiempo determinado por el Señor se acabe para ustedes. ¡Penitencia y oración! Los amo a todos y a todos los bendigo…».
§5
5. Si no hay cambio ni conversión, ya no podré contener el brazo de mi Hijo
(24 de mayo de 2026) – María Santísima: «Hijos míos… Ayunen los viernes en penitencia por sus pecados y por los pecados del mundo entero. Y dediquen la tarde del sábado a la oración, para darme las gracias por haber alejado los castigos que el mundo merece por sus pecados y para obtener misericordia. Si no hay cambio ni conversión, ya no podré contener el brazo de mi Hijo, que es tan pesado y está a punto de abatirse sobre el mundo. Y si llegara a abatirse… ¡Ay, ay de la humanidad… No he venido para condenar a ningún hijo, sino que cada uno decide —toma su propia decisión— a la luz. La puerta del Cielo está abierta para todos. No impido a nadie que entre, pero cada persona es libre de decidir si la abre y entra o si la cierra. Por eso, hijitos, elijan el Cielo, para que puedan llegar a ser santos como mi hija Rita de Cascia y hacerse dignos del Paraíso, tal como ella. Imiten sus virtudes, especialmente la paciencia en el sufrimiento. Sigan rezando el Rosario todos los días. Imiten la perseverancia de mi hija Rita: esperar siempre en Dios, creer siempre en el poder de Dios y luchar contra toda apariencia contraria… Paz, mis amados hijos».
§6
6. A todos les pido: sigan rezando mi Rosario todos los días
(31 de mayo de 2026) – María Santísima: «Queridos hijos, … ¡Penitencia y Oración por la salvación de la humanidad! …. Y si se pierden, seréis responsables ante el Señor de todo lo que les suceda. Trabajo, dedicación, esfuerzo es lo que deseo de todos mis hijos. El tiempo ya está casi a su fin y muchos hasta ahora ni siquiera han dado el primer paso, ni han comenzado aún a trabajar por la salvación de las almas. Trabajen, hijos míos, para que el día de mi Triunfo estén de pie a mi lado y puedan ser condecorados por mi hijo Jesús con la palma de la victoria, que solo se entregará a quienes luchen la buena batalla hasta el final. A todos les pido: sigan rezando mi Rosario todos los días. Recen la Hora de los Santos todos los miércoles y difúndanla entre todos mis hijos. Porque los santos están tristes, ya que muchos desprecian su Hora Santa. A todos los bendigo desde Pontmain, desde Lourdes y desde Jacareí. Paz».
Fuente: https://www.avisosdoceu.com.br/





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."