Extractos de los mensajes de la Santísima Virgen María, Nuestro Señor Jesucristo, a Anna Marie, apóstol del Escapulario Verde

(Lectura: 1-2 min.)
Jesús: «Amada mía, soy Yo, tu Divino Salvador, Jesús de Nazaret».
Anna Marie: «[…] Por favor, habla, mi Divino Salvador, pues tu sierva pecadora te escucha».
Jesús: «Querida mía, he venido hoy para compartir un mensaje importante con mis amados apóstoles. Hazles saber que pronto la vida se convertirá en un desafío diario.
Los precios seguirán subiendo y esto hará que los alimentos sean más caros. Pido a todos mis apóstoles que hagan todo lo posible por comprar los alimentos básicos, tales como: harina, azúcar, aceite, arroz, pasta y frijoles. El arroz y los frijoles pueden sustentar a cualquiera, siempre y cuando también beban agua».
Anna Marie: «Sí, Jesús».
Jesús: «Para este Domingo de Pentecostés, 24 de mayo (2026), pido a todos mis amados apóstoles que se aseguren de rezar la Novena al Espíritu Santo (1). Cualquier Novena al Espíritu Santo será aceptable.
Por favor, acude a la Confesión sacramental antes de Pentecostés y aquellos que estén en estado de gracia para Pentecostés este año recibirán un regalo milagroso de amor y gracia de mi Padre Celestial.
El Espíritu Santo derramará una abundante cantidad de Gracia Celestial sobre todos aquellos que aman y sirven a la Santísima Trinidad. Por favor, prepárate para este evento glorioso y milagroso».
Anna Marie: «Sí, mi Santo Señor. Alabanza y gloria a ti, Jesús. Tus pequeñas ovejas escuchan tu santa Voz».
Jesús: «Ve ahora, hija, prepara este mensaje para hoy».
Anna Marie: «Sí, querido Jesús. Te amo, Jesús, y todos los apóstoles te aman. Querido Jesús, ¿puedes volver y bendecir nuestro pan y agua en nuestro altar doméstico el domingo de Pentecostés, por favor?»

Jesús: «Sí, entraré en cada hogar que haya colocado un trozo de pan y una botella de agua en su altar doméstico, incluyendo rosarios, Biblias, coronillas y medallas. Prepárense, mis queridos, el tiempo es corto ahora».
- Comience la Novena al Espíritu Santo el viernes 15 de mayo y continúe hasta el sábado 23 de mayo de 2026. Domingo de Pentecostés: 24 de mayo de 2026
Fuente: https://greenscapular.org/





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."