(M1922) Haces la señal de la cruz ante y lees todo sin prisa…
§1: Yo soy el Amo del mundo…
§2: Yo haré sonar el final de la dominación luciferina…
§3: Habéis entrado en el ciclo de preparación para la renovación…
§4: Ejercítense desde ahora a ser autónomos…

§1
«Soy el Amo del mundo y parece que pocas personas lo creen.
Los dirigentes se comportan como amos: mandan, ceden o, por el contrario, no ceden. El presidente francés no tiene intención de negociar porque se siente jefe de Europa y su objetivo es personal; tiene la mentalidad de “quien me quiera, que me siga… y si no quieren, peor para ustedes”.

Esta mentalidad prevalece en lo que la manada llama democracia, que no lo es. Esta democracia ha establecido tantos mecanismos que permiten a quienes los manejan, como lo harían en un juego de ajedrez, mantener siempre el control y, en caso de que caigan quienes parecen dirigir, sacar de la sombra a otro peón.
§2
El mundo está dirigido por el Enemigo; esto, hijos Míos, deben saberlo, y mientras Yo, el verdadero Amo del mundo, le permita actuar, parecerá que él sortea todos los obstáculos.
¿Por qué dejarle hacer?
Porque los hombres son libres de hacer el bien o el mal y, mientras no quieran volverse hacia Mí, pedirme perdón por sus malas leyes, por el asesinato de sus hijos abortados o de todos los inocentes, por su inmoralidad, por su egoísmo y su orgullo, los dejo a las consecuencias de sus actos y a su esclavitud maléfica.
Los dejo a sus malos impulsos y, mientras no se arrodillen ante el Nombre de Jesús (Fil. 2, 9-11), sufrirán todas las consecuencias de la guerra, la persecución y la privación de libertad.
Y finalmente, cuando decida que ya es suficiente, como un árbitro pone fin a un juego, daré por terminada la dominación luciferina y renovaré la tierra y el mundo [1].

Ese día está muy cerca, hijos míos, se los he dicho muchas veces y ese momento ya ha comenzado.
§3
Han entrado en el ciclo de preparación para la renovación y les pido, mis muy queridos, a ustedes que me son fieles, que no me han abandonado, que rezan y hacen penitencia, que practican concienzudamente la ley divina y que me ponen en primer lugar entre sus preocupaciones, tal como lo exige el primer mandamiento divino:
“A un solo Dios adorarás y amarás perfectamente.”
Les pido que sean felices en su corazón y en su alma porque saben que no estoy ausente, que velo por todo y por cada uno en particular, que les acudo en ayuda cuando lo necesitan, que los guío y no dejaré de guiarlos durante su peregrinaje terrenal.
- Todo lo que les suceda personalmente e individualmente Me es conocido y nada Me deja indiferente.
- Solo les pido que Me sigan siendo siempre fieles, y todo lo que les suceda en la tierra estará en Mi Amor.
Algunos pasarán providencialmente al mundo renovado, otros no, pero todos, absolutamente todos Mis fieles recibirán su recompensa, Mi Amor, Mi incomparable Benevolencia y la Felicidad eterna.
§4
Quiero decirles que llegará un tiempo en que la comunicación virtual se interrumpirá, la red de Internet se interrumpirá, la televisión también, toda comunicación será difícil y muchos de ustedes quedarán aislados.
Por eso, ejercítense desde ahora a ser autónomos, como lo eran los habitantes de los siglos que los precedieron. Su riqueza era su rutina diaria y, para aquellos que eran católicos, las pruebas se ofrecían a Dios para la remisión de sus pecados.

Dediquen tiempo a Dios, reserven para Él sus pensamientos y sus acciones, y vivan de nuevo teniendo en cuenta a Dios en cada momento de su vida cotidiana. Así se prepararán para vivir los tiempos que se avecinan, que serán difíciles, pero que deben permanecer llenos de fe y piedad.
Les acojo contra Mi Sagrado Corazón y les amo».
- Apocalipsis, capítulo 20 de Juan. El reino de los 1000 años. Secuencia de los acontecimientos: leer todo…
Fuente: https://srbeghe.blog/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."