(5 septiembre de 2026) Jesús a Gisella:
“Hijos y hermanos Míos, gracias por estar juntos en oración y por haber consolado Mi Corazón afligido. Hermanos, muchos buscan señales, pero ¿no les he dicho ya que cuando una nación se levante contra otra y un pueblo contra otro, cuando lleguen el hambre y las enfermedades, esos serán los tiempos?
Miren, el mundo y la Tierra están en tumulto. ¡Miren a su alrededor! Pero sobre todo, escuchen las palabras de Mi Madre, que así como lloró bajo Mi Cruz, ahora llora por ustedes, hijos, porque quiere salvarlos del infierno. Yo les digo: no tengan miedo de lo que vendrá, porque ustedes son Mi ejército y el Espíritu Santo les dará la fuerza para luchar, y el bien triunfará.
Hijos, Yo estoy con ustedes, pero deben convertirse pronto, no por miedo, sino por amor y para alcanzar la santidad. Ahora los dejo y los bendigo en el Nombre de la Santísima Trinidad. Su Jesús.”
(lareginadelrosario.org)





"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."