No tengan miedo de soltar…
(10 de agosto) “Ahora es el momento de soltar aquellas cosas en su vida cuya época ya ha pasado. No tengan miedo de soltar lo que ya no les sirve. No hay lugar para el equipaje en el camino estrecho por el que van. Viajen ligeros, hijos Míos.”
Ecos de temor…
(11 de agosto) “Hijos Míos, acérquense a Mí ahora, pues pronto ocurrirá un acontecimiento en su mundo y necesitarán Mi protección. Anhelarán sentirme lo más cerca posible de ustedes cuando esto suceda. Este acontecimiento hará que el temor resuene por todo el mundo.”
Todo lo que hacen por Mí…
(12 de agosto) “No teman, hijos Míos, pues incluso en los desastres que se avecinan pueden confiar en Mí. Si Me conocen, Mi Palabra será un consuelo para ustedes en ese momento. Llévenla en su corazón y piensen en Mí cada día, y Yo les enseñaré a través de Mi Espíritu. Solo tengo buenos planes para ustedes. Planes para hacerlos prosperar, para sanarlos, para ayudarlos a tener éxito en todo lo que hacen por Mí.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."