Se acerca el caos…
(6 de mayo) Se acerca a la tierra un tiempo de gran caos a medida que se dan a conocer los cambios que el enemigo está orquestando. Mi pueblo será odiado por causa de Mi Nombre, y la tierra comenzará a desmoronarse bajo el peso de tanto pecado acumulado durante tanto tiempo. No hay nada que puedan hacer para detener lo que ha sido predicho, hijos Míos. Mantengan sus ojos fijos en Mí, pues serán llamados a casa pronto. Ocúpense de los asuntos de su Padre hasta ese momento. Manténganse ocupados hasta que yo venga por ustedes, para que muchas almas se sumen a Mi Reino.”
Estén listos para partir…
(7 de julio) Prepárense para lo que se avecina, hijos, pues no falta mucho para que la guerra llene sus calles y sean testigos de horrores que nunca imaginaron ver. Acérquense más a Mí si creen que pronto volverán a casa conmigo. Muchos de ustedes serán arrebatados repentinamente en los ataques con bombas que se lanzarán contra sus países. Estén listos para partir de la tierra en cualquier momento. Si Me han pedido, o si Yo les he dicho que permanecerán allí más tiempo, prepárense para ello. Pregúntenme qué necesitarán y Yo los guiaré.” (wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."