Los cambios que se avecinan son grandes cambios…
(26 de marzo de 2025) “Mis queridos hijos, deben preparar sus corazones para el cambio. Los cambios que se avecinan son cambios grandes que afectarán a todos Mis hijos. No pueden imaginar, desde este lado del Cielo, el inmenso amor que siento por cada uno de ustedes, cuánto anhelo verlos felices y productivos para Mi Reino en la Tierra (aunque algunos de ustedes lo son, la mayoría no es productiva para Mi Reino). No pueden saber cuánto anhelo bendecirlos más; sin embargo, muy pocos de Mis hijos se abstienen del pecado y Me adoran a Mí, y no al mundo que los rodea. Si desean ser bendecidos, háganse dignos de recibir bendiciones al caminar por Mis caminos y no por los caminos del mundo. Preparen sus mentes para ser conscientes de que se avecina un cambio repentino; llegará pronto y no es un cambio positivo. A medida que comiencen a aceptar eso, se volverán más adaptables para sobrevivir a esos cambios hasta que sean llamados a Mi Hogar. Deseo bendecir a Mis hijos obedientes mientras aún haya tiempo para que disfruten de sus bendiciones, antes de que la guerra cubra la Tierra por última vez.”
Un acontecimiento que sacudirá al mundo…
(29 de junio de 2026) “Hijos Míos, desde hace algún tiempo las cosas en su mundo han transcurrido con cierta normalidad, pero todo eso está a punto de cambiar. Se avecina un acontecimiento que sacudirá al mundo y muchos reaccionarán, incluidos los líderes mundiales. Todos se verán tentados a temer cuando este acontecimiento se revele, pero no deseo que tengan miedo. Simplemente confíen en Mí; todo estará bien para todos los que llevan Mi Nombre.” (wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."