§1 Mensaje de la Santísima Virgen
§2 Comentario de Luz de María
§3 Rosario a la Santísima Trinidad
§1
30 de mayo del 2026 – Mensaje de la Santísima Virgen María a Luz de María

(Lectura: 3-min.)
«Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, bendigo a todos Mis hijos.
ESTA GENERACIÓN, EN ESPECIAL, SE ALEJA ACELERADAMENTE DE LA TRINIDAD SACROSANTA AL ENDURECER EL CORAZÓN SUMERGIDO EN EL EGO HUMANO, EN EL RENCOR Y EN LA INDIFERENCIA.
¡Mi Divino Hijo es Amor y la compasión del mismo Dios hecho carne! A semejanza del Obrar y Actuar Divino, cada uno de ustedes debe llevar a florecer ese amor que acoge, que sana y que es firme.
Necesitan presentar ante el Trono Trinitario un amor activo, no un amor pasivo que solo contempla lo que sucede en la humanidad; sino que necesitan permitir a la Trinidad Sacrosanta que les transforme para que cada uno, ante el Amor Divino, permita ser transformado por la Misericordia Divina y logren ser unidad que late al ritmo Divino en el mundo y no que el mundo les domine y les aplaste.
Hijitos, olvidan la capacidad que poseen para amar y sanar cuanto deben sanar en ustedes; poseen la capacidad de saber si existe desunión en el Pueblo de Dios [1] pero lejos se encuentran de ser “mansos y humildes de corazón”. El que perdona es un dador de amor que se sana de cuanto le mantiene atrapado en sí mismo y puede ayudar a sus hermanos a sanarse.
Hijitos:
TENGAN PRESENTE QUE “DIOS TE AMÓ PRIMERO CON UN AMOR GRATUITO E INFINITO” Y QUE SALE AL ENCUENTRO DE CADA UNO PARA SALVARLES, PERDONARLES Y ENAMORARLES PARA QUE LO BUSQUEN USTEDES TAMBIÉN.
Hijitos, esta Madre sabe que mantienen grandes preguntas en ustedes y Yo como Madre he de decirles que la única respuesta verdadera es creer, ser pacientes y amar a la Trinidad Sacrosanta sin reservarse nada para ustedes, sino darlo todo.
Saben que todo se inicia en Dios, todo es sostenido por Su Amor…
Saben que sólo y sólo quien se permite ser transformado por ese Amor es luz, compasión, comprensión y entrega hacia el mundo…
Amados hijos:
PALPITEN AL RITMO DE LA GRANDEZA DE LA SOLEMNIDAD DE LA FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD (1), DEN GRACIAS, OREN, VAYAN A LA HABITACIÓN INTERIOR A SOLAS CON DIOS Y EXAMÍNENSE SIN QUE CONTINÚEN NEGÁNDOSE LO QUE SON.

Viven en un momento en el que cada uno es responsable no del miedo, sino de tener la conciencia de que esta generación se dirige hacia un final que no es la Voluntad de Dios Padre, sino del hombre que participa en la creación de armas nucleares y biológicas y del estado de degradación de la humanidad.
¿ESTA GENERACIÓN HACIA DÓNDE LES CONDUCE HIJOS, HACIA DÓNDE LES CONDUCE?
Por ello les llamo a orar con fe desde lo más profundo del corazón.
Oren hijos de Mi Divino Hijo, oren, la humanidad padece.
Adoren a la Trinidad Sacrosanta desde el amanecer hasta el anochecer.
Les bendigo como Madre de la humanidad.
¡Adoren al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo!
Mamá María».
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
§2
Comentario de Luz de María

«Hermanos, con ese Amor Materno, Nuestra Santísima Virgen María nos llama a renovarnos como hijos de Dios Uno y Trino. Nos llama a mantener un espíritu generoso y a mirar la realidad que nos dice que el progreso no garantiza la sabiduría. El vivir en este aquí y este ahora es una inmensa responsabilidad y el cambio hermanos no es tecnológico, sino es existencial.
Sabiendo por medio de los Llamados del Cielo de la grandísima amenaza que vivimos, debemos prepararnos primero espiritualmente y luego materialmente, manteniendo la fe firme, sabiendo que varios países poseen el armamento nuclear, pero es el mismo hombre el que decide usarlo o no usarlo. Nosotros oramos y esperamos que no se use ese armamento.
Les invito a unirnos como Pueblo de Dios, dejándonos cada uno individualmente transformar por el Amor Divino y junto a todos los Coros Celestiales clamemos a la Trinidad Sacrosanta como nos enseñó San Miguel Arcángel en el Rosario a la Santísima Trinidad».
§3
Rosario a la Santísima Trinidad
(Dictado por la San Miguel Arcángel, 25 de noviembre del 2019)

«Como legado a esta generación, les lego este Rosario a la Santísima Trinidad, en este momento en que la tribulación aumenta…».
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén (+).
- Rezar el Credo.
- Examen de conciencia.
PRIMER MISTERIO
“La humanidad sea colmada de la virtud de la fortaleza.”
- En la cuenta más grande: 1 Padre Nuestro
(Luego orar en la misma cuenta grande)
“Santísima Trinidad, envía a Tus Coros Celestiales para que protejan a toda la humanidad, la socorran para que desechen las malas intenciones y la mente y el pensamiento humano se mantengan en Ti.” - En las cuentas pequeñas del Santo Rosario (10 veces):
“Sabiduría Divina, desciende desde Tu Trono Trinitario para que nos guíes hacia el camino del bien.” - Jaculatoria: “Sé mi fuerza y mi fortaleza.”
SEGUNDO MISTERIO
“La ira no llegue a tomar las riendas de la vida del hombre.”
- En la cuenta más grande: 1 Padre Nuestro
(Luego orar en la misma cuenta grande)
“Santísima Trinidad, da a Tu Pueblo la paciencia, para que la ira y sus efectos desordenados no tomen el corazón del hombre y las dificultades sean alejadas de la humanidad.” - En las cuentas pequeñas del Santo Rosario: (10 veces):
“Sabiduría Divina, aparta de toda la humanidad los problemas y asechanzas del Demonio. Los combates sean alejados de la criatura humana y el sufrimiento no nos alcance.” - Jaculatoria: “Sé mi fuerza y mi fortaleza.”
TERCER MISTERIO
“La humanidad sea bendecida por la Trinidad Sacrosanta y cada criatura humana se disponga a ser un servidor de sus hermanos.”
- En la cuenta más grande: 1 Padre Nuestro
(Luego orar en la misma cuenta grande)
“Venga sobre la humanidad la ecuanimidad, para que la rectitud en las obras y actos sean testimonio de los hijos de Dios.” - En las cuentas pequeñas del Santo Rosario (10 veces):
“Sabiduría Divina, que como humanidad no perdamos los valores ni las creencias y seamos rectos en todo instante para dar Honor y Gloria a Dios.” - Jaculatoria: “Sé mi fuerza y mi fortaleza.”
CUARTO MISTERIO
“El avance del mal sea detenido por la decisión de toda la humanidad de agradar a Dios.”
- En la cuenta más grande 1 Padre Nuestro
(Luego orar en la misma cuenta grande)
“Santísima Trinidad, los sabios espirituales son los que con sus obras y actos agradan a Dios, le adoran y le aclaman en nombre de todas las criaturas humanas.” - En las cuentas pequeñas del Santo Rosario (10 veces):
“Sabiduría Divina, que toda la humanidad se dirija hacia Ti con la certeza de que eres un Dios compasivo y Misericordioso, Justo Juez, al que sin fe es imposible agradar.” - Jaculatoria: “Sé mi fuerza y mi fortaleza.”
QUINTO MISTERIO
“La ira no llegue a tomar las riendas de la vida del hombre.”
- En la cuenta más grande: 1 Padre Nuestro
(Luego orar en la misma cuenta grande)
“Santísima Trinidad, Tu Amor sea acogido por toda la humanidad para que la sinceridad, el respeto y la benevolencia se manifiesten en Tu Pueblo a Tu Semejanza y seamos uno en Tu Corazón.” - En las cuentas pequeñas del Santo Rosario (10 veces):
“Sabiduría Divina, el Amor Divino es fuente de todo bien, que este mismo Amor sea en todo el Pueblo de Dios y se detengan los intereses humanos, cese la discordia y la espiritualidad sea en cada hombre el espejo de Tu Amor.” - Jaculatoria: “Sé mi fuerza y mi fortaleza.”
En las tres cuentas finales del Santo Rosario:
- “Trinidad Divina, la Paz Divina inunde los corazones de los hombres sin distingos.”
- Trinidad Divina, el Espíritu Santo nos inunde con Su Amor.”
- “Trinidad Divina, la Paz de Nuestra Madre Santísima, que sobrepasa todo entendimiento, venga a nosotros.”
Orar la Salve, (en honor a la Santísima Reina y Madre).
Ofrecimiento: “Santísima Trinidad, sea la benignidad la que dirija nuestra vida y que la humanidad logre el arrepentimiento necesario para erradicar de la Tierra el avance del mal. Guíanos a arrepentirnos y ser como Tú, Madre, discípulos fieles y mensajeros de Tu Amor.”
Ofrecer con sinceridad, terminar con un detente espiritual. Amén.
LETANÍAS A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Seamos llenos del Amor Divino.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Sea cada criatura humana Templo del Espíritu Santo.
R/ Te rogamos, Santísima Trinidad.
Seamos unidad en Dios.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Sea Tu Pueblo fiel hasta el final.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Sea derribado el mal en toda criatura humana.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Seamos merecedores de los Dones del Espíritu Santo.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Seamos acogidos en Tu Unidad.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Sea el corazón del hombre transformado en manantial de bendiciones.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Sea cada corazón, mente y pensamiento, transformado por Tu Benignidad.
R / Te rogamos, Santísima Trinidad.
Por la comprensión en los hombres.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Por la esperanza y la caridad.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Por la bondad entre los hombres.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Por una Fe inquebrantable.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Por un espíritu firme.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Por una misericordia sin fin.
R / Escúchanos, Santísima Trinidad.
Ante las asechanzas del mal.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante los detractores de nuestra fe.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante las calumnias y persecuciones.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante nuestras debilidades.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante la tibieza propia y de nuestros hermanos.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante las envidias espirituales.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante la injusticia y los señalamientos.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
Ante el dominio de los poderosos.
R / Envía Tus Ángeles en nuestra defensa.
De la muerte eterna.
R / Líbranos, Santísima Trinidad.
De la cercanía del Demonio.
R / Líbranos, Santísima Trinidad.
De las posesiones e infestaciones del Demonio.
R / Líbranos, Santísima Trinidad.
De la muerte eterna.
R / Líbranos, Santísima Trinidad.
De la prepotencia y la soberbia.
R / Líbranos, Santísima Trinidad.
Seas adorada Santísima Trinidad por los siglos de los siglos. Amén.
Ante tan grande Majestad, con humildad suplicamos que mantengas a las Legiones Celestiales, prestas a socorrernos para que, en Tu Omnipotencia, hagas huir las fuerzas diabólicas que puedan circundar nuestra vida. Amén
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- Sobre la unidad del Pueblo de Dios, leer:
https://revelacionesmarianas.com/especiales/unidaddios.html
Libro La Santísima Trinidad, descargar:
https://revelacionesmarianas.com/libros_especiales/espanol/trinidad.pdf
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."