§1. 19 de mayo del 2026 – Mensaje de La Santísima Virgen María
§2. 19 de mayo del 2026 – Mensaje de San Miguel Arcángel
(Lectura: 3 min.)
§1
19 de mayo del 2026 – Mensaje de La Santísima Virgen María a Luz de María

«Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, les bendigo y les mantengo dentro de Mi Corazón Inmaculado.
Amados hijos, como Madre de la humanidad les convoco a la oración previamente confesados.
Mantengan la unidad en todo momento como miembros de la Iglesia de Mi Divino Hijo y hermanos en la fe.
Manténganse en alerta espiritual sin declinar en la fe, continúen seguros del auxilio Divino y del auxilio de esta Madre que los ama.
Ante el fuerte estremecer de la tierra, clamen a la Trinidad Sacrosanta:
“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
Misericordia, Señor, líbranos de todo mal.Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
Misericordia, Señor, líbranos de todo mal.Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
Misericordia, Señor, líbranos de todo mal.”
La tierra continúa estremeciéndose con fuerza.
Oren, hijitos, oren por Estados Unidos, México, América Central, Chile, Paraguay y Argentina.
Oren, hijos, oren por la Iglesia de Mi Divino Hijo. Sean a semejanza del obrar y actuar de Mi Divino Hijo.
Les mantengo en Mi Corazón Inmaculado.
Mamá María».
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
“Para siempre sea alabado Mi Jesús Sacramentado. En el Cielo y en la tierra, Vuestro Nombre sea alabado, alabado, adorado, glorificado sea para siempre Mi Jesús Sacramentado y María concebida sin pecado original. Amén.”
Comentario de Luz de María

“En este Mensaje de la Santísima Virgen María y de San Miguel Arcángel a Luz de María, dado el 19 de mayo de 2026, se hace un fuerte llamado a permanecer en unidad, oración, conversión y alerta espiritual ante los acontecimientos que vive la humanidad. La Santísima Virgen María invita a sus hijos a orar previamente confesados, a mantenerse firmes en la fe y a pedir la Misericordia Divina ante el estremecer de la Tierra, especialmente por Estados Unidos, México, América Central, Chile, Paraguay y Argentina. También llama a orar por la Iglesia y a vivir imitando el obrar y actuar de Nuestro Señor Jesucristo.”
§2
19 de mayo del 2026 – Mensaje de San Miguel Arcángel a Luz de María

«Amados hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, vengo a ustedes enviado por la Trinidad Sacrosanta.
La Bendición Divina sea en todos ustedes, sin olvidar las constantes peticiones de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, para que regresen al camino de la conversión y ante las acechanzas del demonio, para dividir la Iglesia de la que Cristo es cabeza.
Y ustedes como Cuerpo Místico deben redoblar las oraciones, la entrega, los ayunos de alimentos, quienes así lo puedan ofrecer o ayunos de abstenerse de sus gustos y apetitos o cualquier cosa que para ustedes signifiquen un gran sacrificio.
Conociendo ustedes que las oraciones y el ayuno poseen gran valor espiritual, ofrézcanlo con la finalidad de dispersar a quienes, infiltrados en la Iglesia de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, se encuentran creando caos para dispersar a las ovejas del rebaño.
Les convoco a la oración y a vocarse a un camino interior que les lleve a cambiar en todos los aspectos de la vida.
Hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, les invito a mirar las señales de los tiempos [1].
La naturaleza cambia, siendo difícil para la criatura humana enfrentarlo, a saber la escasez de alimentos que se acerca. Por lo que les invito a proveerse de lo necesario, los inconvenientes en las comunicaciones y la escasez generalizada que vivirán [2].
El clima cambia totalmente en toda la tierra [3].
El hombre en cada momento tiene un temperamento fuerte y esto le lleva a enfrentamientos en varios países.
La guerra no se ha detenido.
Tengan presente que cada hogar es un refugio en donde se mantendrán a salvo sin olvidar proveerse de sacramentales y cuanto necesiten mantener en el hogar.
Siempre es necesario que unjan los marcos de la puerta de entrada y salida del hogar.
Oren. La oración dedicada a mí, al enemigo del alma no le gusta y huye cuando se encuentra merodeando sus hogares, sus trabajos o a ustedes.
“San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate. Sed nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Reprímale, Dios. Pedimos suplicantes. Y tú, oh príncipe de las milicias celestiales, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén.”
Miren hacia lo alto, amados de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, mirarán el cielo arder sin temores, sino con espíritu generoso y con fe firme y fuerte continúen luchando por ascender espiritualmente.
Mantengan la caridad, el amor y sean verdaderos hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo.
No sean sepulcros blanqueados.
Conozcan que cuanto acontece y acontecerá ya les ha sido anunciado de diversas formas.
Y como olvidan pronto, les debo repetir todo de nuevo.
Quien vive en Nuestro Rey y señor Jesucristo no teme porque su confianza reposa en el Señor.
Permanezco atento. Mi auxilio tarda, no es porque les olvido, sino porque espero el tiempo Divino.
Les bendigo y les protejo,
San Miguel Arcángel».
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Ave María Purísima
sin pecado concebida
Comentario de Luz de María

“San Miguel Arcángel, enviado por la Trinidad Sacrosanta, advierte sobre la necesidad de redoblar la oración, el ayuno, la entrega y el sacrificio, especialmente ante los intentos de división dentro de la Iglesia. Nos invita a mirar con atención las señales de los tiempos, mencionando cambios en la naturaleza, escasez, dificultades en las comunicaciones, conflictos entre los hombres y la importancia de que cada hogar sea un refugio espiritual. Este mensaje nos recuerda la importancia de la preparación interior y material, el uso de sacramentales, la oración a San Miguel Arcángel y la confianza plena en Dios. No es un llamado al temor, sino a vivir con fe firme, caridad, amor y verdadera conversión.
Quien vive en Nuestro Rey y Señor Jesucristo no teme, porque su confianza reposa en el Señor.”
- Libro, “Ya todo está dicho por Mi Casa, Acontecimientos profetizados”: descargar…
https://revelacionesmarianas.com/libros_especiales/espanol/eventos_profetizados_1.pdf - Libro, “Ya todo está dicho por Mi Casa, Preparación física y material”: descargar…
https://revelacionesmarianas.com/libros_especiales/espanol/eventos_profetizados_3.pdf - Mensajes sobre el cambio climático: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/cambioclimatico.html
Video di Luz de Maria:
https://youtu.be/YE_GC5HPt9g
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."