“Queridos hijos, yo soy la Madre de Jesús y vuestra Madre. He venido del Cielo para indicarles el camino de la salvación. Sean mansos y humildes de corazón, pues solo así podrán comprender los designios de Dios para sus vidas. Confíen en Jesús. Él es su todo y sin Él no son nada y nada pueden hacer. Búsquenlo siempre en la Eucaristía. Él está muy cerca de ustedes. Digan a todos que Su presencia en la Eucaristía, en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, es una verdad eterna e innegociable. Caminan hacia un futuro en el que habrá grandes ataques contra la Eucaristía. Los enemigos actuarán con gran furia y pocos permanecerán firmes en la fe. Estén atentos. Pase lo que pase, manténganse fieles a las enseñanzas del verdadero Magisterio de la Iglesia de Mi Jesús. No hay victoria sin cruz. ¡Adelante! Les amo y siempre estaré con ustedes. ¡Ánimo! Intercederé ante Mi Jesús por ustedes. Este es el mensaje que hoy les transmito en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reunirles aquí una vez más. Les bendigo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Queden en paz.”







“La Iglesia es la Casa de Dios. Está prohibido que los hombres entren aquí con los brazos desnudos y usando pantalones cortos. Está prohibido que las mujeres entren con los pantalones cortos, con los vestidos cortos, de cuello bajo o sin mangas."



"Mucho cuidado padres con lo que ven, leen, escuchan y juegan, vuestros hijos; os digo esto, porque los instrumentos del mal a través de la tecnología de estos últimos tiempos, vienen envenenando el alma de los niños y de los jóvenes con juegos, música, películas, vídeos, programas televisivos y lecturas, cargadas de mensajes subliminales que están conduciendo a la muerte física y espiritual de muchos."
"¡Padres de familia, enderezad el rumbo de vuestros hogares!, dialogad mucho con vuestros hijos; sacad tiempo para escucharlos, porque muchos hogares se están perdiendo por la falta de amor, diálogo, comprensión y ante todo por la ausencia de Dios. Volved a llevar a Dios a vuestros hogares, rezad mi Santo Rosario, porque familia que reza unida, permanece unida."
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."