
Yo os ayudaré, hijos míos, estoy siempre presente a través de mi divina Providencia. Debéis ser confiados, fervorosos y estar dispuestos a confiarme...

Sí, ese tiempo llegará y estallará. Fui Yo, el Señor, quien dio al apóstol Juan esta predicción. Es difícil de entender porque estos tiempos son...

La profecía nos permite asomarnos un poco al futuro bajo la lámpara de la Providencia Divina, y esta visión reconfortante es ciertamente alentadora. Así es...

Es obvio incluso para los incultos que una autoridad superior está en control de las naciones, porque todas obedecen sus órdenes de restringir la pandemia en...

Los castigos están a vuestra puerta
Salva tu Alma12 JulyJuly 12Blog, Soeur Beghe
La sociedad humana será castigada por estos actos pecaminosos y el castigo se acerca... Antes, tendréis que arrepentiros, y este arrepentimiento será...

¿En qué sociedad queréis vivir, hijos míos? ¿En la que vivís hoy o en la que os estoy preparando? En la que estoy preparando para vosotros, ¡por...

Otras represiones están en ciernes, y pronto aquellos que imaginan que se salvarán también serán cuestionados. Estas acciones que os sobrepasan están...

La época actual de apostasía casi generalizada ha atraído a la tierra a un gran número de demonios, y el laicismo, que es de rigor en tantos países, es un...

Releed las palabras de Mi Santísima Madre en La Salette en 1846, ella habló claramente y los tiempos anunciados son vuestro presente... Aún hoy, la gran...

En poco tiempo sabrán que Dios es su Amo y Señor. Ese tiempo está cerca y Mi pueblo lo presiente. Se dan cuenta de que los tiempos no son buenos, que su...

¿Qué es la Providencia de Dios?
Salva tu Alma27 JuneJune 27Blog, Soeur Beghe
Mantened viva y firme vuestra fe, no os inquietéis por el giro de las decisiones políticas o civiles, sois hijos de María y no tembláis.... Cuando tengáis...

El Papa Juan Pablo II reafirmó a menudo que la comunión debía darse a los fieles en la boca, pero ni los obispos ni los sacerdotes le hicieron caso; y él...

Dios Padre: «
La Bienaventurada Virgen María: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."