2 de noviembre de 2026 – Mensaje San Miguel Arcángel a Lorena, Mexico

«Yo soy Miguel Arcángel, líder del ejército militante.
En esta lucha sin tregua contra las fuerzas del mal, vengo a librar la batalla y auxiliarlos en todas sus necesidades.
No se olviden de invocarme a tiempo y destiempo para que libren el combate contra las fuerzas oscuras, donde los defenderé de todo mal.
La oscuridad se aproxima y no será un apagón artificial, sino también espiritual.
Las almas, faltas de gracia y pecadoras serán atacadas fuertemente por el mal para lograr el cometido de adentrarse en sus almas y mentes y llevarlas a cometer atrocidades y maldades.
La oscuridad no será solo artificial, sino espiritual.
Densas nieblas cubrirán el mundo y los espíritus malignos, encarnados y desencarnados vendrán dispuestos a cometer atracos y vandalismos.
El hogar que no esté protegido por la Sangre de Jesucristo perderá la protección de todo el Cielo.
Las trompetas apocalípticas sonarán en el mundo espiritual antes de que empiece el apagón artificial y por lo tanto espiritual.

Los animales huirán y se esconderán de la oscuridad, porque ellos como criaturas de Dios lo podrán sentir; huirán y se esconderán para refugiarse de las densas tinieblas.
La naturaleza quedará estática por unos minutos y las trompetas apocalípticas sonarán y serán oídas, sobre todo Espiritualmente, en el espíritu de los hombres de buena voluntad, pero también serán escuchadas por el oído humano en algunas partes del globo terráqueo, sobre todo en lugares benditos como lugares de apariciones Marianas.
Cuando los animales huyan y la naturaleza se quede estática y el shofar suene al mismo tiempo, en algunas partes del mundo, comenzará el gran apagón.
Tengan velas benditas, agua, aceite y sal exorcizada, víveres y, sobre todo, a mucha fe y entrega a Dios.
Todo dejará de funcionar debido a los grandes apagones. La tecnología fallará y todo será un caos permanente mundial.
Los únicos hogares que serán protegidos son los hogares brindados con la Sangre de Cristo.
Por eso, reconozcan su hogar como un hogar católico y devoto a la Preciosísima Sangre de Jesucristo.
Por ello, si quieren tener una protección más amplia en el apagón, renueven todos los días la devoción a la Preciosísima Sangre de Jesucristo. Les servirá de gran protección.
Almas errantes, perversas y demoníacas y demonios enfurecidos recorrerán el mundo. Por ello, protéjanse con la Sangre de Cristo en sus corazones, almas y mentes.
El nuevo orden mundial pretende desestabilizar a la humanidad y llevar al borde de la desesperación, pero la paciencia de los santos de los últimos tiempos los llevará a soportar con paciencia todo lo que acontezca.
Permanezcan en continua vigilia y oración, sobre todo por las noches. Que nadie deje de orar en las casas; túrnense porque la oscuridad espiritual descenderá.
Los hombres faltos de gracia serán tomados por demonios y empezarán a realizar robos y atracos sobre todo porque no habrá suficiente comida.
Hagan fortines de oración día y noche y estén en vela, porque cosas extrañas y pocos usuales sucederán, como demonios malvados y entes demoníacos encargados encarnados que vagarán por las calles.
Tengan fe, confianza y paciencia; oren y oren sin desfallecer. Solo la oración los protegerá.
Al volver la luz, todo cambiará: La moneda habrá sido digitalizada y mucha información, sobre todo religiosa, será borrada en las plataformas de comunicación.
Si tienen oro y plata, guárdenlo y no cuentan con dinero suficiente, almacenen comida no perecedera, ya que se vivirá en comunidades que no acepten la modernidad ni las reglas del nuevo orden mundial.
La humanidad correrá desenfrenada a las alternativas que el nuevo orden mundiales ofrece.
Pero no corran como borregos al matadero. Pidan discernimiento al Espíritu Santo y disciernen bajo Su luz sobre qué hacer y qué no hacer.
El Cielo cuidará a sus hijos con amor, aunque todo vaya mal; recuerden de no temer, ya que yo estoy para ayudarlos y
defenderlos de todo suceso difícil en sus vidas.
Yo, San Miguel Arcángel, Príncipe de la Milicia Celestial y líder de mi Ejército Militante.
¿Quién como Dios? ¡Nadie como Dios!»
Source: Mensajes del Cielo a Lorena de México
https://www.youtube.com/@mensajesdelcieloalorena2426



Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."