Extractos de los Mensajes de la Reina del Rosario a Gisella, Italia
1. Estoy aquí para salvarlos
2. No se cansen de hacer provisiones
3. Oren y guarden silencio ante el mal
4. Oren mucho y no teman: quien tenga fe será salvo
5. Quiero advertirles de los peligros a los que se enfrentan si no se convierten
6. Quemarán las iglesias… Pequeño Resto Fiel: sean fuertes
(Lectura: 3 min.)

§1
1. Estoy aquí para salvarlos
3 de octubre de 2026
La Reina del Rosario: «Mis amados hijos, les agradezco por haber escuchado Mi llamado en su corazón y por haberse arrodillado en oración.
Veo mucho orgullo (soberbia) en el corazón de los hombres, hijos Míos.
Estoy aquí para salvarlos.
Cuando les hablo de humildad y de orgullo, les recuerdo que Lucifer era el ángel más hermoso de todos. Pero debido a su orgullo, pensó que podía ser como Dios; no tuvo la humildad de comprender que nadie puede ser como Dios.
Quiero decirles esto: nadie puede ser como Dios.
Ustedes, con su libre albedrío, pueden elegir: tomar el camino de Lucifer, o bien optar por la humildad, arrodillarse ante Dios y seguir Sus leyes.
Oren también por los gobernantes y por la Iglesia, para que tomen decisiones justas y caminen por el camino de Dios…».
§2
2. No se cansen de hacer provisiones
10 de octubre de 2026
«… Hijos, yo llamo a todos Mis hijos, pero no todos escuchan.
En estos tiempos oscuros hay que orar mucho.
No tengan otra ocupación que la oración.
Sean humildes: Dios no es el Dios de los orgullosos, sino el Dios de los humildes, Aquel que los guía por el camino de la caridad y la santidad.
Hijos, no se cansen de hacer provisiones.
Protéjanse de las enfermedades que se avecinan: solo con la oración y la Eucaristía podrán ver desde lejos todas estas cosas.
Tengan el alma llena de Dios; solo esto les traerá la salvación…».
§3
3. Oren y guarden silencio ante el mal
13 de octubre de 2026
«… Hijos Míos, no se aflijan por aquellos que hablan mal de ustedes, sino tengan piedad, piedad de ellos.
Dios juzgará con Su Misericordia y Su Santa Justicia, pero ustedes, hijos, confíen en Dios, quien nunca los ha dejado solos.¡
¡Ay del hombre que confía en el hombre!, pero bienaventurado sea aquel que confía en Dios.
Oren y guarden silencio ante el mal; solo oren y no tengan un alma amargada.
Dejen que les ponga paz en sus corazones y, cubiertos por mi manto bendito, no tendrán nada que temer…».
§4
4. Oren mucho y no teman: quien tenga fe será salvo

17 de octubre de 2026
Jesús: «Hijos y hermanos Míos, gracias por la reverencia que tienen hacia el Rey de Reyes y por la preciosa oración del Santo Rosario.
Hermanos, oren, oren, oren a Mi Padre, quien les observa y les bendice.
Ustedes son Sus hijos y Él no quiere perderles.
Mis amados hermanos, ¿por qué se sorprenden de estos tiempos?
Mi Madre y Yo hemos venido a prepararlos para estos tiempos, por lo que no deben sorprenderse. Quien no abre su corazón a las palabras amorosas de Mi Madre y mías tal vez no lo comprenda.
Hermanos, sepan que son muchos los Ángeles enviados a la tierra por Mi Padre para protegerlos, ¡y cuántos son los santos en la tierra que los toman de la mano para guiarlos por el camino correcto!
Oren mucho y no teman: quien tenga fe será salvo.
Oren por aquellos que han perdido la fe a causa de los malos pastores. Quisiera recordarles a ellos que sigan el Evangelio para reencontrar el camino y confiar en Mí.
Hermanos, no piensen que no sucederá nada. Recuerden que ahora son testigos del mal que hace ruido, pero el bien no hace ruido y llegará gracias a sus oraciones, ustedes que son el Pequeño Resto Fiel.
Ahora pasaré a impartir la bendición, en el Nombre (+) del Padre, en Mi Santísimo Nombre y en el del Espíritu Santo.
§5
5. Quiero advertirles de los peligros a los que se enfrentan si no se convierten

24 de octubre de 2026
La Reina del Rosario: «… Hijos Míos, como ya les he dicho muchas veces, estoy aquí para ayudarlos a emprender el camino correcto que conduce a Cristo.
Hijos Míos, muchos dicen que Mis palabras son catastróficas, pero yo les digo que la humanidad está adorando al mundo en lugar de a Dios, y esto causa un gran dolor en el Cielo.
Quiero advertirles de los peligros a los que se enfrentan si no se convierten.
El mundo ya no teme a Dios.
He aquí que un Padre amoroso los corrige.
Hijos Míos, piensen en un mundo que pertenece a los elegidos, donde el amor y la alegría serán como cascadas de agua cristalina. Lo que les espera es el Paraíso, donde ya no existirá el mal, el dolor ni el sufrimiento. Todo esto sucederá en un abrir y cerrar de ojos.
Por eso les pido: una verdadera conversión, el perdón del corazón, alimentarse de la Eucaristía y estén preparados para ese momento…».
§6
6. Quemarán las iglesias… Pequeño Resto Fiel: sean fuertes
27 de octubre de 2026
«… Queridos hijos, oren por la Iglesia y por los santos sacerdotes.
Hijos, están atacando al cristianismo y a Mi Hijo Jesús.
En este momento hay grupos, dentro de la Iglesia Católica, que quieren envenenar la Misa, eliminar el Sacrificio y sembrar confusión entre los fieles.
Hijos Míos, quemarán las iglesias y matarán a los verdaderos cristianos; por eso les pido que recen mucho.
Hijos, Dios está cansado de tanta inmundicia, de tanto egoísmo, de tanta maldad, y es por eso que dejará por un tiempo a la Iglesia y a la humanidad sin Su protección, en plena libertad.
Cuando se comprenda lo que significa contar con Su guía, entonces Él intervendrá con fuerza, con todo Su poder.
Hijos, muchos sacerdotes abandonarán las comunidades, muchas comunidades de monjas serán cerradas y tendrán que ir a mendigar, pero ustedes abrirán sus hogares y sus refugios para acoger con amor, y Yo estaré con ustedes para protegerlos.
Esto es lo que sucederá, porque el mundo está bajo el dominio de Satanás y no quiere convertirse.
Les digo al Pequeño Resto Fiel: sean fuertes, luchen con la oración y juntos venceremos.
Ahora los bendigo en el Nombre (+) del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».
Fuente: https://www.lareginadelrosario.com/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."