¿Están listos para lo que vendrá después?…
(18 de junio) “Hijos míos, se ha producido un cambio espiritual en su mundo. No es un cambio positivo. La persecución va en aumento, al igual que los ataques del enemigo contra Mi pueblo. El enemigo está desesperado por impedir que cumplan sus misiones. Él sabe que se le acaba el tiempo y está haciendo todo lo posible. Tengan cuidado de no dar ningún paso en falso, pues él puede utilizar sus pecados en su contra de numerosas maneras. ¿Están listos para lo que vendrá después? Porque muchos de ustedes serán trasladados a posiciones más elevadas, con mayor responsabilidad en Mi Reino.”
Una batalla continua…
(19 de junio) “Muchos de Mis hijos devotos serán eliminados en los ataques que se avecinan y en otros planeados para después de estos; ya estoy preparando a sus sustitutos. El tiempo del fin está sobre ustedes y librarán una batalla continua para hacer Mi voluntad hasta que sean llamados a casa de aquí en adelante. Deseo que mantengan sus rostros firmes como el pedernal para hacer únicamente Mi voluntad de aquí en adelante.” (wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."