¿Cuál será su eternidad?…
(3 de junio) “Hijos míos, están a punto de dejar atrás sus vidas terrenales, pero aún así su atención no está totalmente puesta en Mí. El mundo no tiene nada que ofrecerles que les ayude en su camino conmigo. Solo cuenta con placeres y tesoros momentáneos que se desvanecerán en el instante en que sean llamados a la eternidad. Su fe en Mí es la línea divisoria entre las eternidades. ¿Cuál será su eternidad? Ahora que el tiempo en la tierra es tan breve, ¿en qué deberían centrar su atención?”
Les estoy dando oportunidades…
(17 de junio) “Toda la creación espera el regreso de su Rey. La tierra espera con ansias. Todos los animales también esperan. Mis verdaderos hijos esperan, mientras que los malvados siguen haciendo lo que hacen. Para aquellos que se entretienen en el mundo, que no me reconocen a Mí, a Mi Santa Palabra ni a Mi reinado, el día final en que regrese por los últimos de los Míos será, sin duda, un día terrible. En ese día, sabrán que estaban equivocados, pero ya será demasiado tarde para ellos. No teman, hijos míos, pues en Mi gran misericordia, los estoy atrayendo y les estoy dando muchas oportunidades para arrepentirse antes de ese momento. Oren, oren con frecuencia por ellos. Reclamen a estos para Mi Reino. Oren para que rápidamente Me entreguen sus corazones, a fin de que estén con nosotros aquí, en nuestro hogar, para siempre. Yo los salvaré si ustedes oran.” (wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."