
Que vuestro propósito para este nuevo año (2026) sea este…
Salva tu Alma12 JanuaryJanuary 12Blog, Soeur Beghe
Hijos Míos, a menudo se preguntan qué hay que hacer, cómo hay que ser para ser santo. Apliquen esta resolución a lo largo de sus días y lo serán sin...

Mis Deseos Divinos para el año 2026
Salva tu Alma4 JanuaryJanuary 4Blog, Soeur Beghe
En esta época del año, es costumbre que Mis hijos se intercambien deseos y Yo, su Señor y su Dios, también quiero enviarles Mis mejores Deseos Divinos

Lo veo todo, lo sé todo, nada se me oculta; lo bueno, lo menos bueno y lo malo son evidentes para Mí, aparentes, imposibles de ocultar. Necesito hijos fieles...

Inmaculada en cuerpo y alma, no se consideraba diferente de las demás personas de Su entorno porque Su caridad la impulsaba, Su indulgencia y misericordia...

Mi doctrina no puede cambiar y nunca cambiará. Si los hombres la cambian, Me traicionan, pero su traición nunca provocará el cambio de Mi Palabra

Lo que era cierto ayer sigue siendo cierto hoy, y si la verdad cambia, es porque después de su cambio ya no es verdad

Los Ángeles de la Guarda están profundamente unidos al alma y al cuerpo que se les ha confiado, están tan profundamente unidos a ellos que Yo, el Señor,...

Oren y no dejen de orar para que sus oraciones, fuertes y numerosas, suban al Cielo y para que su fe y su cruzada de oraciones apaguen el fuego que se...

Oren, oren, hijos Míos, porque una guerra total es un acontecimiento cruel y aterrador. Oren, porque los días que les esperan serán duros, muy duros....

Pídanle todo lo que realmente necesiten, especialmente en el ámbito de la gracia, y lo obtendrán, porque Yo no Me resisto a ninguna de sus oraciones

Los hombres ya no rezan, el demonio no lo permitiría, los hombres solo piensan en su satisfacción personal, incluso en detrimento de su prójimo. Esto no...

Ustedes también, hijos Míos, conocerán un tiempo que no es de la tierra, que los conmoverá y los cambiará profundamente. Estén preparados, ustedes...

Dios Padre: «
La Bienaventurada Virgen María: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."