M. 5677 – 15 de septiembre del 2026
Nuestra Señora de Anguera: “Queridos hijos, Yo soy su Madre Dolorosa y sufro por lo que se avecina para ustedes. Arrodíllense en oración por la Iglesia de Mi Jesús. Habrá gran discordia entre los consagrados y el rebaño se dispersará. Pase lo que pase, permanezcan fieles a Mi Hijo Jesús. Busquen fuerzas en el Evangelio y en la Eucaristía. No hay victoria sin cruz. Tengan valor, fe y esperanza. Les amo, pero no permitan que su libertad les impida elegir el camino del Cielo. Recuerden: todo en esta vida pasa, pero lo que Mi Hijo Jesús les ha preparado en el Cielo será eterno. Oren también por Brasil. Quien está con el Señor nunca experimentará el peso de la derrota. ¡Adelante sin miedo! … Les bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (+). Amén. Quedad en paz.”
(apelosurgentes.com.br)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."