5983/84 – Mensajes de Nuestra Señora Reina de la Paz, Anguera Brasil

§1
39.º aniversario de las apariciones, 29 de septiembre de 2026
M5983: «Queridos hijos, Yo soy su Madre y les amo.
Denme sus manos y Yo los llevaré al Cielo.
Sean fieles a Jesús. Él me envió a ustedes para llamarlos a la conversión.
Les pido que sean hombres y mujeres de oración, pues solo así podrán alcanzar la santidad.
No vivan alejados del Señor.
Es en esta vida, y no en otra, donde deben dar testimonio de su fe.
Yo soy la Madre y Reina de Brasil. Deseo cuidar de ustedes, pero no se alejen del camino que les he señalado a lo largo de estos años.
Vendrán tiempos difíciles, pero Yo estaré con ustedes.
En este momento, derramo sobre ustedes desde el Cielo una extraordinaria lluvia de gracias.
¡Adelante sin miedo!
… Les bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Queden en paz».
§2
1 de octubre de 2026
M5984: «Queridos hijos, Yo soy su Madre y vengo del Cielo para ofrecerles Mi amor y para llevarlos a Mi Hijo Jesús.
No rechacen las gracias del Señor, sino que acojan todo lo que el Cielo les ofrece.
Abran sus corazones y acepten la voluntad de Dios para sus vidas.
Ustedes tienen libertad, pero tengan cuidado. Su libertad, sin la gracia de Dios, los conduce a la perdición.
Esfuércense. Lo que tengan que hacer, no lo dejen para mañana.
La humanidad camina hacia el abismo de la autodestrucción que los hombres han preparado con sus propias manos.
Estén atentos. Caminan hacia un futuro de dolor.
Busquen al Señor y Él los salvará.
Lleven Mis llamados al mundo y ayuden a Mis pobres hijos que se han alejado.
Si acogen Mis llamados, su recompensa será grande en el Cielo.
¡Adelante! Yo rogaré a Mi Jesús por ustedes.
Este es el mensaje que hoy les transmito en nombre de la Santísima Trinidad.
Gracias por haberme permitido reunirlos aquí una vez más.
Les bendigo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Queden en paz».
Fuente: http://www.apelosurgentes.com.br/pt-br/




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."