M. 5675 – 8 de septiembre del 2026
Nuestra Señora de Anguera: “Queridos hijos, soy Su Madre y les amo. Mi Hijo Jesús Me ha enviado a ustedes para llamarles a la conversión. Abran sus corazones y acepten la Voluntad del Señor, porque solo así podrán alcanzar la santidad. Arrodíllense en oración, porque vendrán tiempos difíciles para su Brasil. He venido a mostrarles el camino, pero ustedes tienen libertad. Recuerden siempre que solo Jesús es su único Camino, Verdad y Vida. Su nación beberá el cáliz amargo del dolor. Soy su Madre Dolorosa y sé lo que les espera. Acogen el Evangelio de Mi Jesús y llénense de Su amor. A quien mucho se le ha dado, mucho se le exigirá. ¡Adelante! No retrocedan . … Os bendigo en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (+). Amén. Quedad en paz.”
(apelosurgentes.com.br)


“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."