6 de agosto del 2026 – Mensaje de la santísima Virgen María a Luz de María
§1 Mensaje de la Santísima Virgen
§2 Comentario de Luz de María

(Lectura: 3 min.)
§1
«Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:
Vengo a ustedes con Mi amor para darlo a la humanidad que lo desee aceptar.
MI CORAZÓN INMACULADO ESTÁ FRENTE A USTEDES. TÓMENLO Y SEAN CRIATURAS DE AMOR, PAZ Y FRATERNIDAD.
La humanidad continúa caminando sin ver ni escuchar ni sentir a Mi Divino Hijo, porque se han sumergido en la guía del demonio que les lleva a caer en el despeñadero.
Los días oscuros y las noches aún más oscuras se encuentran más cerca de toda la humanidad ante el astro sol que se encuentra en gran actividad.
Hijos Míos:
- ¿En dónde han dejado perdido el corazón de carne?
- ¿Qué ha sucedido con la gracia del Espíritu Santo que les fortalece en los momentos de prueba?
Han adoptado una actitud que no es propia de los hijos de Dios y recházanos dones, gracias y virtudes por las que deben luchar con mayor ahínco en este momento, que les acerca a las grandes y graves pruebas.
¡Vigilen, hijos Míos!
EL DEMONIO NO SE DETIENE Y MANTIENE A LA MAYORÍA DE SUS DEMONIOS EN LA TIERRA PARA TENTARLES Y LLEVARSE EL MAYOR NÚMERO DE ALMAS.
Oren, sean criaturas de ofrecimiento, de reparación, de sacrificio, todo ofrecido a la Trinidad Sacrosanta por la salvación de las almas y la conversión de los pecadores, herejes, ateos y de los que se encuentran comprometidos con el demonio.
Hijitos:
Sean esas almas a las que Mi Divino Hijo llama a ser más del espíritu que de la carne.
Son testigos del dolor de tantos de sus hermanos a través de la naturaleza, que muestra su furia ante una generación que manifiesta no amar a Mi Divino Hijo ni a esta su Madre.

¡TENGAN EL SANTO ROSARIO EN LA MANO Y EL CORAZÓN CANTE LAS GLORIAS DE MI DIVINO HIJO Y DE ESTA MADRE QUE LES AMA!
SEAN PERSEVERANTES Y SEGUROS DE QUE NO VAN A SER DESPROTEGIDOS POR MI DIVINO HIJO.
Falta fe para creer, fe para estar seguros, fe para mantenerse en pie adorando el Nombre que está por sobre todo nombre.
Amadísimos hijos de Mi Inmaculado Corazón:
El arma de los Últimos Tiempos [1], el arma que ganará todas las batallas, el arma que brillará en la oscuridad y a la que el demonio le teme y temerá, es el Santo Rosario, no porque lo lleven como exhibición, sino porque el Santo Rosario estremece al mismo infierno.

Los demonios no pueden ni mirarlo. Y cada palabra emitida con amor y plena conciencia de lo que se está diciendo es un altavoz que replica cada Santo Rosario que ustedes, hijitos, oran con devoción.
Amados hijos, el mismo Cielo les recuerda que la guerra se encuentra activa y les dice lo que el hombre crea, es del hombre y lo que envía Mi Divino Hijo, es de arriba. Presten especial atención a Medio Oriente.

Hijos, saben que el mal se inicia con el desvío de la voluntad humana, así se adhieren a lo que es de abajo e inferior.
Obran y actúan como lo hacen los de abajo, los que caminan con el mal, llevándoles a gustar del pecado.
Hijitos viven en medio de tanto pecado que tienen que mantener presente, que son hijos de la Trinidad Sacrosanta y Mis hijos, para que la voluntad humana no les desvíe del único camino que les conduce a la vida eterna. Sean expertos en amor y lo demás se les dará por añadidura.
Oren, hijos Míos, oren para que los próximos terremotos [3] bajen la intensidad debido al clamor en la oración: Sur América, Pakistán, México.

Oren, hijos Míos, oren. El fuego proveniente de las altas temperaturas del sol continúa causando incendios: Atentos en los Estados Unidos, México, Centroamérica, Sur América, India, Senegal, Alemania.
Oren, hijos Míos, oren fuerte por la institución de la Iglesia que fundó Mi Divino Hijo.
Preparen su alma, sean más espirituales, asistan a la Celebración Eucarística y reciban la Sagrada Eucaristía [4].

LA ORACIÓN LOGRA LOS GRANDES MILAGROS EN LA HUMANIDAD, como el milagro que por Voluntad Divina se dará en Mi Tilma de la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe [5], como auxilio para esta generación y como preparación para una gran alegría.

No teman, ¿no estoy yo aquí que soy su Madre?
Mamá María».
Hail Mary Most Pure,
without sin conceived
Hail Mary Most Pure,
without sin conceived
Hail Mary Most Pure,
without sin conceived
§2
Commentary by Luz de Maria

«Hermanos, el centro de este mensaje es la conversión de corazón. Nuestra Madre nos invita a que logremos recuperar el corazón de carne que esté dispuesto a la gracia del Espíritu Santo, que logre amar con el amor de Su Divino Hijo y que pueda reconocer la Voluntad de Dios.
¡Cómo se lamenta Nuestra Madre ante esa batalla espiritual que no se detiene!
¡Cómo se lamenta Nuestra Madre al mirar a Sus hijos que no son capaces de mirar esa real batalla espiritual que se da en cada criatura humana en este ahora!
Nuestra Madre nos lleva a ver cómo los hijos de Dios se alejan de él y viven según la carne, pero nos recuerda que Dios nos ha dado armas poderosas para vencer. Como por ejemplo entre esas armas se destaca el Santo Rosario que nos une a los misterios de Nuestro Señor Jesucristo y a Nuestra Madre Santísima.
El Santo Rosario es una oración que debe hacerse con plena devoción, convicción, fe y con una gran conciencia, amando en cada misterio la vida de Nuestro Rey y Señor Jesucristo.

El Santo Rosario no es una oración de rutina, sino es un constante descubrir el amor de Nuestra Madre por la Voluntad del Padre, el amor del Padre por la humanidad y el amor de Cristo por nosotros.
Este llamado, hermanos, nos da una gran esperanza como miembros de la iglesia. Aunque lleguen pruebas difíciles, quienes permanezcan unidos a Cristo mediante la fe, la Eucaristía, la oración y la perseverancia, no estarán solos. En este mensaje se nos presenta Nuestra Madre como la Mamá protectora de Sus hijos. Resguardándonos en el camino de la vida eterna.
Nuestra Madre Santísima nos llama a una vida profunda cimentada en la fe, los Sacramentos y el Santo Rosario como medios para afrontar las pruebas en estos tiempos. Amén».
- Libro, El Arma de los Últimos Tiempos: descargar…
https://www.revelacionesmarianas.com/libros_especiales/espanol/rosario.pdf - Sobre la guerra: leer…
https://www.revelacionesmarianas.com/especiales/terceraguerra.html - Sobre los terremotos: leer…
https://www.revelacionesmarianas.com/especiales/terremotos.html - Sobre la Santa Eucaristía: leer…
https://www.revelacionesmarianas.com/especiales/sagradaeucaristia.html - Profecía sobre el Milagro de Guadalupe, leer…
https://www.revelacionesmarianas.com/especiales/guadalupe.html
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."