18 de septiembre del 2026 – Mensaje de San Miguel Arcángel a Luz de María
§1 Mensaje de San Miguel Arcángel
§2 Comentario de Luz de María

(Lectura: 3 min.)
§1
«Amados hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo,
Vengo a ustedes en nombre de la Trinidad Sacrosanta como Capitán, Príncipe y Líder de las Legiones Celestiales.
Los encargos que Dios me ha dado son:
- Combatir a satanás y a sus legiones demoníacas para vencerlas y las debo arrojar al infierno.
- Debo rescatar a las almas y defenderlas de toda trampa que el demonio les coloque, sobre todo a la hora de la muerte para que no se pierdan.
- Debo proteger a la Iglesia constantemente, soy su Patrono y por ello tengo a cargo el Pueblo de Dios en la Tierra.
En el momento del Juicio Final pesaré en la balanza a las almas para saber su peso en la obediencia, en la justicia, en la bondad.
Es importante que cada uno se auto examine con prontitud y repare lo que le hace falta cumplir a la luz del Espíritu Santo, para que les auxilie en la corrección del detente.
Amados hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo,
Los avances de la guerra no se detienen, al contrario, aumentan vertiginosamente. Un día al amanecer, la guerra habrá iniciado…
Mientras tengan tiempo y si les es posible, adquieran cuanto les hace falta, sin olvidar reservar agua y miel.
Son demasiados los países que serán purificados por la guerra, ya que no se encuentran en paz con Dios y en este momento rechazan a Nuestro Rey y Señor Jesucristo adhiriéndose a los seguidores del demonio.
[La nación cuya capital es Madrid], la gran evangelizadora, será devastada por sus enemigos; en este dolor caerá a la vez [la Tierra de Albión].

[El país de la Torre Eiffel], que se ha doblegado y ha olvidado a su Señor, padecerá la inesperada revolución.

Los hombres son leves sombras de un pasado de gloria que en el presente será efímero, pero traicionero y doloroso, hasta que su propio Rey [1] llegue a luchar y a entregar a [el país de la Torre Eiffel] bajo la Soberanía Divina.
[La nación donde murió Pedro el Apóstol] será saqueado y sus tesoros de la fe serán entregados a los bárbaros. [La nación del Coliseo] ha sido testigo de la poca fe y de la frialdad hacia la Trinidad Sacrosanta.
Será la pobreza en la fe de parte de esta generación la que provocará que la tierra gima con dolores de parto debido a las graves ofensas hacia Nuestro Rey y Señor Jesucristo y hacia Nuestra Reina y Madre, ocasionando que algunas cuidades lleguen a quedar totalmente bajo el agua y [el Viejo Continente con el Parlamento en Bruselas] invadid[o] por [la nación del Oso] y sus aliados.

- ¡Oh dolor para la humanidad!
- ¡Oh castigo que el hombre busca sin que sea la Voluntad Divina!
Este padecer se replica en otros países de la Tierra, los dolores serán casi generalizados; el gran país del Norte de América vivirá grandes protestas, que casi como revoluciones harán caer en la inseguridad al “Águila imponente”.

Brasil, vivirá el dolor, el agua entrará en su suelo simbolizando la limpieza del pecado que se mantiene sobre ese suelo.

Luego del dolor que purificará a Brasil, caerá sobre esta nación la bendición y la acogida de hermanos de toda la Tierra que llegarán a ella para escapar de la desolación en sus países.
Argentina, envuelta en el caos interno, también pasará por fuertes dolores y luego de ser purificada llegará a ser un país de varios idiomas que acoge a hermanos de naciones diversas; las llanuras serán ocupadas por los que buscan hogar en esa tierra.
Ante el cumplimiento de las profecías, ustedes hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo continúen siendo fuertes, continúen sin perder la fe. Quienes posean tanta fe como un grano de mostaza, serán guiados a las tierras de paz.
Ustedes, hijos de Nuestro Rey y Señor Jesucristo, no pierdan la fe. Mis Legiones Angélicas les mantendrán en las tierras en donde la espiritualidad habrá cambiado y se mantendrán con el Auxilio Divino.
Mírense interiormente y permítanse gozar de la bendición que los hijos que se mantienen fieles y no decaen espiritualmente, recibirán el auxilio de Mis Legiones Celestiales para la Gloria Divina y la salvación de las almas.
Les bendigo, les protejo.
San Miguel Arcángel».
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
§2
Comentario de Luz de María

«Hermanos, San Miguel Arcángel es más que el guerrero que lucha contra el mal, en realidad tenemos que cambiar esa imagen que tenemos de San Miguel Arcángel y mirarlo a luz de la Palabra que Dios revela a través de él. San Miguel Arcángel es la manifestación del Amor de Dios por cada uno de nosotros para que tengamos presente que nunca estamos solos y menos en la batalla espiritual.
Cuando caemos en pecado en medio de ese combate espiritual, no es una señal de que Dios nos abandona, sino es una oportunidad para que veamos que la Gracia es más fuerte que el pecado y la Misericordia Divina más grande que nuestros pecados.
Vivimos en medio de inseguridades, de incertidumbres, de preocupaciones y sentimos en ocasiones que todo eso supera nuestras fuerzas, pero eso lo sentimos porque olvidamos que Dios nos ama sin medida.
Hermanos, creemos no porque todo marcha bien, sino porque tenemos la certeza de que el Amor Divino supera nuestras inseguridades. Por eso, ante todo lo que nos revela San Miguel Arcángel, nuestra respuesta no debe ser miedo ni inseguridad ni temor que no nos deja dormir, sino la respuesta tiene que ser la esperanza, no la desesperación, sino la confianza, ya que nuestra vida está en manos de Dios y si Dios está conmigo, quién contra mí.
En este mensaje San Miguel nos da varias enseñanzas para el futuro: tenemos que estar seguros de que nada sustituye la relación que tengamos con Dios, todo se puede derrumbar, pero la fe es lo que permanece. Las guerras que se nos anuncian, los sufrimientos, las dificultades, el alejamiento de Dios nos da una lección: cuando la humanidad olvida el amor de Dios, la verdad, la misericordia divina, termina padeciendo por sus decisiones.
Por todo eso, tenemos que dejar de ver la conversión como una amenaza y comenzar a verla como una invitación a vivir el Camino, la Verdad y la Vida.
Hermanos, necesitamos una fe perseverante, la certeza de que vivir cerca de Dios es vivir en un constante proceso de conversión, porque sabemos que Dios no nos abandona y esta debe ser nuestra seguridad. Amén».
- Xavier Ayral: El Gran Monarca y los eventos que pronto se desarrollarán ante nuestros ojos: Leer…
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."