Incluso ante el mal…
“(17 de julio) «Se acerca un tiempo de odio muy intenso contra Mi pueblo. Mi pueblo será perseguido como nunca antes y en naciones donde nunca antes había estado. Esta persecución tiene como objetivo hacer que quienes creen me nieguen. Es parte de la eliminación de todo lo que lleva Mi Nombre de la tierra. Desde hace mucho les he advertido que este tiempo se acerca. Será un tiempo sumamente peligroso para Mi pueblo. ¿Cómo responderán, hijos Míos, cuando los hombres los odien y los injurien sin motivo alguno? ¿Responderán con ira y odio por su parte? ¿O recordarán lo que dice Mi Palabra y responderán con Mi amor incluso ante el mal?”
Con todo su corazón…
(18 de julio) “¿Por qué me llaman Señor y pasan tan poco tiempo conmigo? ¿Cómo dicen que son míos y, sin embargo, siguen a mi enemigo? Para ser Míos, deben servirme con todo su corazón. Hijos míos, sus corazones deben ser puros para evitar quedar abandonados a sufrir los horrores que se avecinan; sin embargo, no hacen ningún esfuerzo por purificarlos. Comprométanse conmigo o comprométanse con Mi enemigo. Ningún hombre puede servir a dos señores. Deben elegir a quién servirán.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."