La verdadera persecución…
(8 de junio) “Mi pueblo no está preparado para la persecución que se avecina. Será más feroz que nunca. Muchos de los míos no tienen experiencia con la verdadera persecución ni saben cómo deben responder. A medida que esta persecución se intensifique, los malvados no solo buscarán perseguirles, sino que intentarán quitarles la vida. Busquen en Mi Palabra, hijos míos, pues Mis discípulos soportaron mucha persecución después de que Yo dejara la tierra.”
Lo que sea que los preocupe…
(10 de junio) “Mis hijos están demasiado ocupados. Corren frenéticamente de una tarea a otra y, a menudo, se olvidan de incluirme en todo lo que hacen. No pueden hacer nada sin Mí, hijos míos, pero conmigo todo es posible. ¿Por qué no me incluyen cuando estoy listo para ayudarlos? Lo que sea que los preocupe, Yo tengo el remedio. Deseo que aquieten sus espíritus y simplemente se sienten conmigo. ¿Acaso no soy suficiente para ustedes? Invítenme a ayudarlos. Estén quietos y sepan que Yo soy Dios.”
Poco tiempo y mucho por hacer…
(15 de junio) “Se avecinan cambios repentinos en la vida de Mis hijos, mientras preparo a cada uno de ellos para el final de su camino. Para todos aquellos que son verdaderamente Míos, el tiempo que les queda en la tierra es ahora muy corto. Acérquense a Mí, hijos, pues hay poco tiempo y mucho por hacer.” (wingsofprophecy.blogspot.com)



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."