14 de octubre de 2026 – (Extractos) Mensaje del Cielo a Christine, Francia

(Lectura: 2 min.)
El Señor: «Hijos, solo podrán sobrevivir en estos tiempos dolorosos que se avecinan y que están por llegar si hacen Mi Voluntad y no la suya.
Mi Voluntad es Luz, la suya es oscuridad.
Caminen con el bastón de pastor que les tiendo, pongan en práctica Mis mandamientos de amor y vivirán.
El mundo entra en rebelión y se perderá.

No sigan a las bestias, sino entren en el silencio y, con el corazón en oración, entréguense a Mi Santísima Voluntad, que los liberará y los salvará.
¿Qué puede aportar la violencia, sino el caos?
Es hora de construir y no de destruir. No tomen los caminos del Maligno, no caigan en sus trampas, sino que esquívenlas y vengan a Mis lugares santos a buscar consejo y fortaleza.
Se lo digo y no dejaré de decírselo:
Les espero en Mis lugares santos para llevar el Amanecer a sus corazones y liberarlos de las trampas del Maligno, que son violencia, destrucción y rebelión.
Conviértanse en constructores, en edificadores, y el Sol de justicia morará en sus hogares.
Todo lo que proviene de abajo es rebelión; todo lo que proviene de Arriba lleva el Sello de la Vida que da fruto.
Vengo, hijos, a buscar a los Míos y a resguardarlos bajo Mi Manto. Vengo a separar las ovejas de los cabritos … a liberarlas de los mentirosos.
Hijos Míos, solo en la oración y en la entrega encontrarán el camino, … la entrega a Mi Divina Voluntad.
La violencia, ¿adónde puede llevarlos?
Reflexionen, hijos Míos, no actúen ni con ira ni con exigencias. Aprendan a construir y no a destruir; dejen de dar fuerza a las tinieblas con sus sucesivas rendiciones a la rebelión.
Les pido encarecidamente que oren y oren una y otra vez, que entreguen sus vidas a Mi Divina Voluntad, Voluntad de amor y de paz.
¿Aún no saben que la violencia engendra violencia, que el odio aviva el odio?
Conviértanse en constructores y alejen todo lo que traiga destrucción. Llegará el tiempo del terror si escuchan la voz del Maligno, que busca el caos.
Vengan a orar a Mis lugares santos y a entregarse a Mi Divina Voluntad. Los espero, los llamo.
… Solo tendrán descanso si siguen Mi camino; pero, si se rebelan, si siguen los pasos del Mentiroso, no tendrán descanso y se perderán.
Hijos, los necesito a ustedes, necesito que se entreguen a Mi Divina Voluntad para que el mundo vuelva a florecer con el Fuego del amor.
Espero y llamo a futuros discípulos para que lleven en sus corazones la fuerza de la vida.
Hijos Míos, el mal no prevalecerá, pero también deben combatirlo y aniquilarlo. Solo entrarán en la muerte aquellos que rechacen Mi Camino, que pisoteen Mis mandamientos de amor y se burlen al abrazar el mal, la destrucción y la violencia.
He venido a traer paz al mundo, pero muy pocos, muy pocos han seguido Mi camino, que es el de la entrega a Mi Divina Voluntad.
El amor llama al amor; la violencia llama a la violencia y siembra violencia.
¡Conviértanse en constructores de catedrales, y todos ustedes son pequeñas catedrales si escuchan Mi voz y siguen Mi camino!
Llamo a Mis futuros discípulos a que renuncien a su propia voluntad, a que caminen por Mi Camino, a que presten atención a Mi Voz y a que cumplan Mi Voluntad.
Vengo a fusionar la Tierra y el Cielo, y a engendrar una Tierra nueva. … Habrá vientos y mareas, habrá tormentas, habrá ciclones, y todos vendrán a barrer y a arrastrar lejos, a las entrañas de la Tierra, todo lo que no provenga de Mí.

Vengo a traer al mundo tanto la paz como la alianza; vengo a expulsar a los sembradores de discordia y a los mentirosos.

Vengo a embellecer la Tierra … Entonces habrá gran júbilo en la Tierra y huirán todos aquellos que siembran el caos; desaparecerán y serán arrastrados por los vientos y las mareas, y todo rastro de ellos se desvanecerá. Entonces, se levantará el Viento del Amor y nacerá una nueva Aurora que engendrará una Tierra nueva, Fuego en los corazones.

Hijos, entren en Mi Divina Voluntad y vivirán la verdadera Vida, la verdadera Vida que es el YO SOY».
Fuente: https://messagesducielachristine.fr/




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."