Mensajes del Cielo a Valentina, Australia
1. Gente que vomita sus pecados
2. La Santísima Madre recoge oraciones amargas de todo el mundo
3. Reza por los líderes del mundo
4. Limpieza para las Almas del Purgatorio

(Lectura: 3 min.)
§1
1. Gente que vomita sus pecados
16 de septiembre de 2026
Valentina: Esta mañana, mientras rezaba, vino el Ángel y me dijo:
«Ven conmigo, Valentina, la Santísima Virgen quiere verte, quiere que estés presente».
Cuando llegamos, supe de inmediato que estábamos en el Cielo. La Santísima Virgen nos estaba esperando, rodeada de santos y ángeles.

«Ven, ven, hija Mía Valentina. Te estamos esperando. Ven y únete a nosotros en la oración y el Rosario. Dile a Mis hijos que ahora es tan vital, tan importante rezar el Santo Rosario, que el mundo necesita».
Todos estábamos de rodillas mientras la Santísima Madre nos guiaba en la oración. Mientras rezábamos, vi a un niño pequeño de cabello rubio parado cerca de la Santísima Madre. Parecía tener unos tres años, y supe de inmediato que era el pequeño Señor Jesús. Llevaba un pedazo de papel, como el que se usa para envolver un sándwich, pero este estaba cubierto de suciedad, como manchas oscuras. No dejaba de agitar el papel. Cuando terminamos de rezar, me sentí muy feliz de ver al pequeño Señor Jesús tan juguetón y tan bien portado. Le dije a la Santísima Madre:
V. «Nuestro pequeño Señor Jesús, es tan bueno»
BVM: «Sí, Mi Hijo está tratando de mostrarte que, por lo que estamos rezando ahora, es por el mundo, que es tan pecador y que se rebela contra Mi Hijo. Hay tanto mal y tantos problemas en el mundo. Así que dile a Mis hijos, dile a la gente del mundo, que pronto van a vomitar toda la suciedad que llevan dentro. El mundo entero está lleno de pecados no confesados».
V. «Ay, Madre Bendita, la gente no se va a alegrar cuando publique un mensaje como este».
Ella respondió con dulzura y calma:
BVM: «Tienes que hacer lo que te decimos y contarles lo que vives con nosotros, porque mi Hijo está muy ofendido y la gente tiene que convertirse. Tienen que arrepentirse de sus pecados, porque pronto se manifestará el Espíritu Santo y habrá un gran caos en el mundo. La gente vomitará todo el mal que ha estado cargando dentro de sí misma durante años. La gente tiene que deshacerse de todo el lodo. El mundo entero tiene que arrepentirse y deshacerse del lodo oscuro que lleva dentro».
En una visión, vi lodo espeso y negro saliendo de una persona, vomitándolo.

Me sentí tan avergonzada, porque creemos que somos buenos, pero mira eso. ¿Cómo puede Dios aguantarnos?
La Santísima Madre dijo:
«Esta próxima Navidad no será muy feliz. La gente está llena de pecados no confesados, y las cosas se desarrollarán y sucederán».
Luego seguí a la Santísima Madre y al pequeño Señor Jesús mientras nos alejábamos del lugar donde estábamos rezando y entrábamos al jardín del Cielo. Frente a nosotros, dos escalones conducían a otra parte del jardín. La Santísima Madre se paró a mi derecha y le sonrió al Niño Jesús mientras Él intentaba subir los escalones por sí mismo. Le di un empujoncito suave para que pudiera alcanzar el escalón de arriba, y la Santísima Madre dijo:
«Ya ves, Él estaba esperando eso, que lo ayudes, que lo levantes. Eso significa que lo consuelas. Él te ama mucho, Valentina. Tienes que obedecer Su Santa Palabra, porque Él sufre mucho por el mundo que se rebela contra Él. El pecado está a toda escala, y la gente tiene que vomitarlo».
Cuando regresé a mi cuarto, estaba rezando y me dije a mí misma:
“¿Cómo voy a escribir esto de que la gente vomite sus pecados? Pero sé que tengo que escribirlo porque la Santísima Madre me lo dijo”.
§2
2. La Santísima Madre recoge oraciones amargas de todo el mundo
18 de septiembre de 2026
Valentina: Esta mañana vino el Ángel y de nuevo me llevó a ver a la Santísima Madre. Se veía muy joven, como de quince o dieciséis años. La alabé y le dije:
«Ay, mi hermosa Madre. Qué hermosa te ves hoy».
Ella sonrió y dijo:
“Valentina, gracias por reconocerme. ¿Sabes que ahora estoy recorriendo el mundo para recoger las oraciones agrias y los rosarios que la gente me ofrece? La gente no es verdaderamente devota».

V. “¿Agrias?” (pensé…)
Entonces la Santísima Madre me mostró muchos limones, grandes limones amarillos. Dijo:
BVM: «¿Ves cómo un limón es agrio? Así es como la oración sube al Cielo. ¡Oración agria!».
V. «¡Ay, Santísima Madre!» (exclamé).
Ella me señaló con amorosa autoridad maternal y dijo:
BVM: «Escribe sobre eso también».
V. «Santísima Madre, ¿tengo que escribir eso? A la gente no le va a gustar que escriba un mensaje así» (pregunté en voz baja).
BVM: «Sí, tienes que escribir y contarles todo lo que te mostramos. Tienes que obedecernos. Si la gente ofende tanto a Dios, ¿por qué no decírselo y hacerles saber lo que le están haciendo a Dios? De lo contrario, nadie se convertirá ni cambiará jamás. Anima a la gente a rezar como se debe, desde el corazón, a ser verdadera y sinceramente devotos a Dios y a nosotros, porque Él está muy ofendido».
Luego nos fuimos y entramos a un cuarto que parecía una casa. Adentro, un niño pequeño corrió hacia mí y me abrazó, y yo lo abracé también. Supe de inmediato que era el pequeño Señor Jesús.

Estaba llorando. Realmente estaba llorando, con lágrimas corriendo por su rostro. Lo abracé y lo consolé. Le pregunté:
V. «Ay, ¿por qué lloras? No llores. Todo va a mejorar».
Nuestro Señor Jesús sufre de verdad cuando la gente no quiere convertirse y venir a Él. Por eso debemos tratar de concentrarnos en orar desde el corazón para consolar a Dios. No todas las oraciones que la gente reza llegan al Cielo de manera hermosa. Muchas son oraciones amargas porque no son sinceras ni vienen del corazón. Es mejor rezar una oración corta y meditar en las palabras con paz. Dios conoce tu corazón, no solo tus palabras. La Santísima Madre nunca antes me había hablado de recoger oraciones amargas.
§3
3. Reza por los líderes del mundo
20 de septiembre de 2026
Hoy, durante la Santa Misa dominical, nuestro Señor Jesús me invitó al Cenáculo. Me dijo:
«Mira, yo sufro, y tú sufres por mí, así que juntos estamos unidos. Me consolas al venir a Mi Santa Presencia, y eres testigo de lo que estoy haciendo, de cómo estoy sufriendo por la humanidad, y al mismo tiempo me siento bien contigo. Es como un pequeño consuelo. Reza por los líderes del mundo.
[La Tierra del Oso] es muy, muy peligrosa. [La Tierra del Oso] quiere la guerra. Pero al mismo tiempo, el diablo intenta reunir a todos los líderes muy a menudo. ¿Te diste cuenta de eso? Están planeando todo tipo de cosas que quieren imponerle a la humanidad, como la inteligencia artificial y más control. Siguen reuniéndose para decidir qué van a hacer.
Te sigo diciendo que Mi Reino está por llegar. Va a suceder. Está muy, muy cerca. El arrepentimiento y la oración son importantes. Dile a la gente que se arrepienta y que ore».
Luego, el Señor Jesús me envió de vuelta para que retomara mi lugar en el banco antes de la distribución de la Sagrada Comunión. Dijo:
«Cuando me recibas, ofréceme a Mí mismo. Conozco tu petición, pero quiero que me ofrezcas la Sagrada Eucaristía porque necesito la Eucaristía para ofrecerla a los necesitados del mundo».
§4
4. Limpieza para las Almas del Purgatorio
27 de septiembre de 2026
Valentina: Esta mañana, mientras rezaba, vino el Ángel y me llevó al Purgatorio. Allí estaba yo lavando ropa y tendiéndola a secar. Lavar ropa significa que estoy limpiando los pecados de las Almas Santas. Tomé un vestidito para colgarlo en el tendedero y le dije al Ángel:

«Ya no hay espacio en el tendedero».
Levantando el vestido, dije:
«Este es de una niña pequeña».
El Ángel dijo:
«Los niños también mueren en pecado. Solo jala la ropa para que quede más junta y cuelga su vestido en el tendedero».
En otra parte del Purgatorio, vi muchas tazas con manchas marrones adentro.

Dije:
«¡Dios mío, hay un sinfín de tazas!».
Las limpié todas una por una.
Mientras estoy en el Purgatorio, no siento ningún dolor en las piernas. Cuando terminé de limpiar, el Ángel me llevó de regreso a casa. Entonces vino Dios Padre y me preguntó:
«¿Hiciste un buen trabajo?».
Le respondí:
«Espero que sí. Lo intenté, Padre».
Él dijo:
«Me gusta la limpieza. Les doy Mi Misericordia, pero me gusta la limpieza».
Cuando termino de lavar y limpiar, las almas pueden ascender más alto en el Purgatorio y acercarse más al Cielo. Al limpiar para las Almas Santas, sientes que es tu deber ayudar. Hay gente que piensa que me beneficio de las Almas Santas. Yo no me beneficio de ellas. Al contrario, sufro por ellas, y ellas se benefician de mí.
Fuente: https://valentina-sydneyseer.com.au/





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."