Muy pronto la guerra llegará a sus naciones…
“Hijos Míos, muy pronto la guerra llegará a sus naciones al comenzar la última guerra mundial. ¿Han preparado sus corazones para lo que verán? ¿Se han preparado para los cambios que ocurrirán en su mundo? ¿Para los muchos servicios que ya no estarán disponibles para ustedes? ¿Para la escasez de alimentos y otros productos básicos?
Muchos, muchos se desanimarán y se rendirán en este tiempo. Algunos porque habrán perdido a sus seres queridos, otros por su incapacidad para lidiar con los cambios. Esto causará mucho dolor entre los que queden en la tierra.
Habrá gran escasez de muchas cosas que necesitan y desean, pero no teman, pues vuestro Dios es poderoso para proveerles —no solo lo que necesitan, sino incluso algunas cosas que deseen en ese tiempo. Si son misericordiosos con los que los rodean, yo seré muy misericordioso con ustedes.
Deseo que se preparen para dar testimonio a quienes los rodean si aún están en la tierra en ese tiempo.”
(wingsofprophecy.blogspot.com)




“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."