Los Diez Mandamientos

"Yo soy el Señor Dios tuyo", el Compañero que no te abandona, el Huésped que no puedes echar"

Los Diez Mandamientos

No os olvidéis nunca de ello! No cerréis los ojos, los oídos; no estranguléis la conciencia para no oír esta palabra

Es pronunciarlo en vano cuando - y estúpidos no sois - cuando, por el estado de vuestra alma sabéis que lo pronunciáis inútilmente.

Está escrito: "No te harás dioses en mi presencia. No te harás ninguna escultura, ni representación de lo que hay arriba en el cielo o aquí, abajo, en la tierra o en las aguas que están bajo ella

Cumple un trabajo honesto y el séptimo día dedícaselo al Señor. El hombre no es superior a Dios; y Dios hizo en seis días su creación y el séptimo descansó

Para no ser malvados hermanos siempre, y adúlteros esposos un día, hay que aprender ya desde la primera edad el respeto hacia la familia

¿Si se le mata un hijo a un padre, se ofende sólo al hijo? No; también al padre. En la carne, al hijo; en el corazón, al padre: ambos son víctimas.

El cuerpo humano es un magnifico templo que encierra en si un altar. En ese altar debería estar Dios. Mas Dios no está donde hay corrupción. El cuerpo del impuro tiene su altar desconsagrado y sin Dios.

¿Qué más nauseabundo que un mentiroso? El mentiroso es cruel; mata el aprecio con su lengua, y, por tanto, no se diferencia del asesino; más aún, digo que es más que un asesino

El marido que va a otros amores es un asesino de su esposa, de sus hijos, de sí mismo. Quien entra en morada ajena para cometer adulterio es un ladrón, y de los más viles.

Dios da a cada uno lo necesario. La envidia separa de Dios, hijos míos, y une a Satanás.