El aborto abre puertas espirituales para la entrada de demonios

El pecado del aborto hace llorar al Cielo y está llevando a la condenación a miles de jóvenes y parejas. Dejad vuestra promiscuidad sexual

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Mayo 29 2019
Llamado urgente de María Santificadora al pueblo de Dios.
Mensaje a Enoch.

El pecado del aborto abre puertas espirituales para la entrada de demonios, en aquellos que lo practican

"Mis amados Hijitos, la Paz de mi Hijo esté con todos vosotros y mi Protección Maternal, os acompañe siempre.

Hijitos, Estoy muy triste por el aumento de los abortos en el mundo; el libertinaje sexual de los jóvenes, la promiscuidad en las parejas, el adulterio, la corriente satánica del Feminismo y todas las demás ideologías contrarias a la Fe y sanas costumbres sociales, morales y espirituales, existentes hoy en el mundo; es lo que está llevando a la juventud a apartarse de Dios y a hacer correr la sangre de mis inocentes criaturas.

Hijitos, el pecado del aborto hace llorar al Cielo y está llevando a la condenación a miles de jóvenes y parejas. El alma de las parejas que deciden abortar queda negra; lo mismo le pasa al alma del profesional de medicina o persona que lo practique. Todos son igual de responsables ante Dios por este execrable crimen. Si no reparan, piden perdón a Dios y se confiesan, corren el riesgo de perderse eternamente cuando lleguen a la eternidad.

La mujer que aborta hace de su vientre un sepulcro, ennegrece su alma, mancha su conciencia y aleja al Espíritu de Dios, por el tiempo que se demore en confesar, reparar y pedir perdón, por este crimen. Lo mismo le pasa al hombre, al profesional de la medicina o persona que lo practique; se hacen maldición ante los ojos de Dios; si los sorprendiera la muerte sin haber reparado, confesado y sin haberle pedido perdón a Dios, corren el riesgo de condenarse.

El pecado del aborto abre puertas espirituales para la entrada de demonios, en aquellos que lo practican. Los hijos que le nazcan mañana a una madre que ha abortado, se les debe de hacer oración de sanación y liberación en sus vientres para que queden libres del espíritu de aborto y ellos mañana no sigan derramando sangre inocente. ¡Parad madres desalmadas de seguir derramando sangre inocente, porque este pecado os puede llevar a la condenación eterna! ¿Quién sois vosotras para destruir el ciclo de la vida que Dios creó? Os recuerdo que hay vida desde el mismo momento en que el ovulo es fecundado, toda interrupción que se haga de ella ya es pecado mortal, es asesinato.

Dejad vuestra promiscuidad sexual hijitos, acordaos que el Sexo sólo lo permite el Cielo para la prolongación de la especie, dentro del Sacramento del Matrimonio con la bendición de Dios. Toda relación antes del matrimonio es fornicación y toda relación por fuera del matrimonio es adulterio; estos pecados, son fuertemente castigados por la Justicia Divina, sino no son confesados y reparados. El pecado del aborto si no es liberado, se convierte en maldición para las generaciones de las parejas que lo practicaron.

¡Recapacitad mis hijitos rebeldes y no sigáis derramando sangre inocente! ¡Madres abortistas, vuestra conciencia, será vuestro peor juez; mañana cuando lleguéis a la eternidad, vuestro dolor se acrecentará al ver las criaturas a las cuales les negasteis la vida! Veréis el plan que Dios tenía para ellas y que vosotras interrumpisteis; esa sangre inocente que derramasteis, clamará justicia mañana en la eternidad. ¡Madres abortistas, reparad y confesad por este execrable crimen, ahora que todavía tenéis Misericordia; para que vuestras almas no se vayan a perder al paso de la Justicia Divina!.

Quedad en la Paz de mi Señor.

Vuestra Madre, María Santificadora.

Dad a conocer mis mensajes y advocación a toda la humanidad.”

Fuente: mensajesdelbuenpastor