05 de octubre del 2026 – Mensaje De Nuestro Señor Jesucristo a Luz de María
§1 Mensaje de San Miguel Arcángel
§2 Comentario de Luz de María
§3 Oración: Amado Rey y Señor

(Lectura: 3 min.)
§1
«Amados hijos de Mi Sagrado Corazón, reciban Mi Bendición.
Están esperando Mi respuesta sobre Mis hijos que participaron en el Triduo a los Santos Arcángeles que les solicité cumplir, para que según la respuesta de ustedes, los efectos de la guerra podrían disminuir en alguna forma y no ser tan duros para la humanidad y para que cada uno que orara el Triduo recibiera la gracia de no perder la fe durante los momentos más difíciles en el futuro.

¡LA RESPUESTA FUE LA QUE ESPERABA!
Mis fieles creyentes participaron y un número de Mis hijos que se encuentran en proceso de conversión.
EL PROCESO DE LA GUERRA NO SERÁ TAN FUERTE para quienes participaron con devoción y debidamente confesados durante el Triduo a Mis Arcángeles y para todos los que participaron con fe.
Desde el mismo tercer día del Triduo, Mi Espíritu Santo les participó el Don de Fe, que en este momento es para ustedes una capacidad sobrenatural temporal que Mi Espíritu Santo les otorgó para el momento de la Gran Tribulación y para que se mantengan confiados en Mí.
Lo más grave que existe dentro de Mi Iglesia es el modernismo [1]. Ustedes deben mantener presente que Yo soy Jesucristo, el mismo de ayer, hoy y por los siglos. (Heb. 13,8).
Bien saben, hijos Míos, que la fe [2] es la confianza, la convicción que mantienen en todo momento para enfrentar cada día, vencer todo obstáculo y salir victoriosos.
El Don de Fe es un regalo dado por Mi Espíritu Santo para determinados momentos en la vida. Este Don de Fe no se desarrolla por ustedes mismos, sino lo imparte directamente Mi Santo Espíritu para cada uno de los que con devoción participaron en Mi invitación. Así es para Mis hijos que participaron los tres días en otro horario siguiendo Mis direcciones.
Amados hijos de Mi Sagrado Corazón:
- Europa [3] se encuentra en alerta.
- Francia se encuentra social y políticamente demasiado convulsa, lo que les advertí;
- Pero la humanidad se envuelve en la atmosfera del Demonio que les lleva a caer en estos desastres y más.
- Europa va tomando su propia hiel, esa que ha deformado la espiritualidad en Francia, España, Italia, Inglaterra y demás países.
- Medio Oriente se tiñe de sangre y los Balcanes gimen de dolor.
- La agitación continuará como un desahogo de los pueblos, no solo al sometimiento de sus presidentes, sino al temor de la inestabilidad mundial y al alejarse de Mí, el vacío espiritual es mayor.

África, América, Asia, Europa y Oceanía deben acoger de nuevo el Evangelio Hasta Que Sean Reflejo De Lo Que Mi Voluntad ha deseado para todos.
Amados hijos de Mi Sagrado Corazón, olvidan pronto cómo Mi Casa les ha llamado insistentemente a la conversión y en un deseo de Mi infinita Misericordia les convoqué al Triduo de Mis Arcángeles y ¡cuántos continúan sin prestar atención a Mis Llamados!
Hijos:
La guerra, acelerada por el mal, llega con todo su dolor a verterlo sobre Mis hijos, no sin antes anticipar agresión sobre inocentes en varios países del mundo, mientras Medio Oriente continúa destrozándose.
¡Prepárense espiritualmente!
Mantengan suministros para que sobrevivan, no solo a la guerra, sino al Gran Apagón [4].

La enfermedad, como lo saben, se expande y los auxilios de Mi Casa les llegaron con anticipación; las plantas medicinales [5] utilícenlas, prepárense y a la vez refuercen el sistema inmunológico.



Hijos Míos:
La humanidad se encuentra en el momento más crítico:
Deben orar, aprender a amar al prójimo y ser un solo corazón en todo momento, así se distinguen que son Mis hijos.
Les bendigo uno a uno. Los sostendré y los protejo.
Su Jesús».
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
Ave María Purísima,
sin pecado concebida
§2
Comentario de Luz de María

«Hermanos, vemos cómo en este momento Nuestro amadísimo Señor Jesucristo continúa al lado de Su Pueblo y nos dice con tanto amor que Él solicitó el Triduo a los Santos Arcángeles y que quienes libremente acataron Su Pedido, ahora hemos recibido lo que nos prometió. Pienso que cada uno sabe lo que siente: esa paz, esa tranquilidad, esa armonía, son esos signos de lo que se nos ha dado por medio del Espíritu Santo desde el mismo Tercer Día del Triduo.
Hermanos:
- ¡Cómo, no dar gracias a Dios!
- ¡Cómo no doblar rodillas ante tan infinita Misericordia!
También he de decirles que se pueden unir al Triduo que está en YouTube y hacerlo como se realizó según las instrucciones de Nuestro Señor Jesucristo, participando de la Celebración Eucarística debidamente.
Sin dejar de lado la situación mundial, Nuestro amado Señor Jesucristo nos hace énfasis en Europa en este momento, en que Francia se encuentra en llamas, convulsa, tristemente lacerada por su mismo pueblo y por quienes han llegado a ese suelo para provocar guerra.
Nuestro Señor Jesucristo me habló de España, entre otros países, y como lo expresa en el Mensaje, esta terrible agitación en Francia se expandirá hacia otras naciones como Inglaterra e Italia.
Hermanos, no debemos ver los sucesos de Francia como algo aislado ni como algo lejano a nosotros. Oremos con fe por Francia en este momento y por toda Europa que se encuentra amenazada por la guerra.
Todo se cumple porque es Palabra del Señor. La enfermedad inicia su caminar, estemos atentos hermanos, porque la bacteria Yersinia pestis, se llega a manifestar de diferentes formas: bubónica (inflamación ganglios linfáticos), séptica (en la sangre) o neumónica (en los pulmones). Recordemos que el Cielo ya nos había advertido de esto.
Hermanos, oremos confiados en que toda oración es escuchada por la Trinidad Sacrosanta.
Hermanos, tenemos que proteger nuestro organismo espiritual y físico no lo olvidemos».
§3
Oremos:
Amado Rey y Señor

Amado Rey y Señor nuestro, míranos ante Ti arrepentidos de nuestros pecados, como el hijo pródigo, ¡perdón, Señor, perdón!
Suplicamos ante Tu infinita Misericordia y en nombre de Tu Preciosísima Sangre que nos alejes de las garras del pecado y alejes la peste de nosotros y de nuestros semejantes.
Rey de Reyes y Señor de Señores, no soy digno de que entres en mi casa pero una Palabra Tuya bastará para salvarme no solo del pecado, sino en este día. Te rogamos que libres nuestros hogares de la peste y a todos los que vivimos en él.
Ven, nuestra puerta se encuentra abierta Rey y Señor Mío, yo te he abierto hoy la puerta de mi corazón, de mis sentidos y sé que decretarás en nombre de Tu Preciosísima Sangre que la peste no nos tocará, porque Señor Mío y Dios Mío ante Ti mis rodillas se doblan Mis pies están descalzos porque Tú eres el Santo de los santos.
Amén. Amén. Amén.
****
- Sobre el modernismo en la Iglesia: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/modernismos.html - Sobre la fe: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/lafe.html - Sobre Europa: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/europa.html - Sobre el Gran Apagón: leer…
https://revelacionesmarianas.com/especiales/apagon.html - Libro de las Plantas Medicinales: descargar…
https://revelacionesmarianas.com/libros_especiales/espanol/plantas_medicinales.pdf
Fuente: https://revelacionesmarianas.com/index.html




Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."