17 de marzo de 2026 – Mensaje del Cielo a Christine, Francia

(Lectura: 3 min.)
El Señor: «Llegará el tiempo de la liberación, pero todos pasarán por la cruz, todos sufrirán el castigo. Por haberse negado a Mis mandamientos de amor, por haberse revolcado en la lujuria y haberse entregado a la perversidad, por haber ignorado Mi Ley de amor y haberse burlado de Mi Santo Nombre, sufrirán el castigo y llorarán, hijos, por sus iniquidades; sufrirán en sus cuerpos y en sus almas el ardor del arrepentimiento.
Avancen y vengan a seguir Mis pasos y encontrarán el socorro, encontrarán el camino, el verdadero, el del amor, y Yo los guiaré hacia Mi Luz, les llevaré la Salvación. Los tiempos amargos y dolorosos son los tiempos de su liberación. Lloren, arrepiéntanse y se les dará la fuerza para perseverar, y serán guiados por el camino recto.
Mis amados hijos, han seguido los pasos del Maligno y se han perdido. Regresen a Mí, entre lágrimas y penitencia, y Yo les llevaré la Salvación. Vengo a liberarlos de las trampas del Maligno y a conducirlos por el camino de la Vida que han abandonado e ignorado. Vengo a perfeccionar en ustedes el don de la vida, la Vida divina en Mi Sagrado Corazón. He soportado y aceptado la Cruz por compasión, para salvarles y liberarles de las garras del Demonio y de todas las fuerzas oscuras, pero muchos de ustedes han continuado por su propio camino, han ignorado el camino de la Luz, que es el de la Cruz. El Maligno los ha engañado y ustedes lo han seguido para vivir una vida de libertinaje y de renuncia a Mi Verdad.
Vuelvan, vengan a la Verdad que Yo soy y encontrarán el camino recto, el camino de la Vida, camino de amor, camino de entrega, de entrega de sí mismos, de amor, de ternura. Vuelvan a Mí con todo su corazón y, en la prueba, Yo les asistiré, Yo les guiaré. Vengo a caminar tras sus pasos para mostrarles el camino, el único camino de Vida que conduce a Mi senda.
El mundo se desgarrará y los hombres se matarán entre sí, por miedo, por cobardía. Habrá gran tribulación y gran sufrimiento, porque también la Tierra se rebelará contra esta humanidad perversa y decadente, y los elementos se levantarán.
El sufrimiento, hijos Míos, es liberación y salvación, y en el camino de la Vida serán guiados si siguen Mi camino, si aplican Mis mandamientos de Vida dados para ustedes, para que caminen y avancen por el camino recto de la Luz y la paz; pero la guerra, en muchos de sus corazones, ha suplantado mi Ley de amor, para ustedes que han elegido servir a la nada, el camino de la perdición. Hijos, por todas partes se levantarán guerras porque han escuchado al Mentiroso y eligen el camino de la perdición.
Yo vengo a buscar a los Míos y a guiarlos por el camino recto. ¡No teman, sino avancen! El miedo proviene del Maligno, para paralizarlos e impedirles entrar en la confianza. Oren, oren, hijos Míos, la oración es su único refugio, la oración es el camino de la Salvación, el de la esperanza y la liberación.
Mantengan la confianza y permanezcan en Mi Luz. Vengan, entren en Mis atrios para visitarme y poner sus vidas en Mis manos; Yo estoy con ustedes y pongo sus pasos en los Míos para que no se pierdan.
¡Pero oren, hijos, oren!
Mantengan la confianza y Mi fuerza los acompañará. Vengan a caminar por Mi camino, el del Justo, el único Justo, y encontrarán la liberación y la paz. Avancen, les llevo Mi voz y los guío hacia la Luz de la Vida; no podrán caer ni desesperarse, pero oren, hijos, oren, oren. Solo la oración les mostrará el camino, el único camino de la Salvación. Yo soy la Salvación, su Salvación».
Fuente: https://messagesducielachristine.fr/





Dios Padre: «



“Si supierais cómo resplandecéis después de acercaros debidamente al Sacramento de la Confesión. (Jesús) está en el Confesionario y escucha cada palabra, ve en cada rincón de vuestro corazón y está deseoso de otorgar las gracias inherentes a Su Perdón.
“¡Os pido Mis hijos predilectos que paréis esta abominación! ¡No más ministros extraordinarios de la Eucaristía! ¡No más comuniones distribuidas por laicos, ni más comuniones en la mano!”




"Me coloco en la presencia de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y por el poder de la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, rompo, desbarato, pisoteo, aniquilo e invalido y cancelo de mi ser físico, síquico, biológico y espiritual, toda maldición que haya sido puesta sobre mí, sobre mi familia y árbol genealógico, por cualquier persona, familiar o antepasado por medio del ocultismo o espiritismo. Por el poder de la Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo y por la intercesión de la Santísima Virgen María, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael, rompo e invalido toda maldición, cualquiera que sea su naturaleza en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén (Repetir 3 veces la oración)"
"Oh Jesús de la Divina Misericordia, escucha mis súplicas hacia Ti, pues estoy aquí para hacer tu voluntad."
"Oh Glorioso Patriarca San José, Padre adoptivo de Jesús y Esposo Humilde y Casto de María; poderoso intercesor de las almas y guardián Fiel de la Iglesia; acudimos a vos, amado Padre, para que te dignes ampáranos y socorrednos en la lucha espiritual contra los enemigos de nuestra alma. Ven en nuestro auxilio y por tu humildad y pureza, líbranos de todo mal. San José terror de los demonios, venid en mi auxilio (3 veces)."
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén"
Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el Cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo; tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.
"Oh, Corazones de Jesús y de María; me consagro, consagro mi familia y al mundo entero, a vuestros Amantísimos Corazones. Atended a la súplica que os hago y aceptad nuestros corazones en los Vuestros, para que seamos librados y protegidos nosotros y el mundo entero de toda maldad y de todo pecado. Que la protección de vuestros Dos Corazones, sean refugio, fortaleza y amparo, en las luchas espirituales de cada día. Que el poder de vuestros Dos Corazones, irradie al mundo para que sea protegido de la maldad y el pecado. Nos consagramos voluntariamente y consagramos a la humanidad entera avuestros Corazones; seguros y confiados por vuestra Gran Misericordia, de obtener la victoria sobre las fuerzas del mal en este mundo, y la Gloria Eterna en el Reino de Dios. Amén."