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Esfuérzate en leer todo sin prisa... la curiosidad no te salvará de los acontecimientos que devastarán a nuestro planeta... no habrá internet... prepàrate: oración y Santo Rosario cada día, Confesión, Comunión, obediencia a los 10 Mandamientos... ¡Fe, no miedo! ¡Salva tu alma!

Están viviendo peor que Sodoma y Gomorra, pero Yo quiero que se salven y por eso les pido: ¡conviértanse ahora!

Hijos, les recomiendo que sigan las instrucciones que les he dado en estos años. Acérquense a los Sacramentos, tomen el Cuerpo de Mi Hijo, en la boca y de rodillas, no desprecien este momento de unión mística con Él. ¡Basta ya de estos sacrilegios, basta ya, hijos Míos! Más bien, acérquense espiritualmente
photo ¡Conviértanse, es urgente! “Yo no me canso mientras yo tenga vida, mientras Cristo me tenga con vida, voy a gritar, a gritar siempre: ¡Hermanos conviértanse! ¡Hermanos por favor conviértanse, es urgente! ¡No pierdan tiempo, es urgente! ¿Por qué? Porque muchos esperan grandes acontecimientos poco a poco. ¡No! ¡Los grandes acontecimientos se van a dar en pocos días! ¡Todos! Y vendrá el Aviso! [...] Confiemos en la palabra de Cristo, y pedimos el discernimiento al Espíritu Santo para no tomar decisiones equivocadas" –Luz de María.

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Extractos de los mensajes de la Reina del Rosario, a Gisella

§1. Les pido que se refugien en Mi Corazón Inmaculado
§2. Todo se derrumbará de repente
§3. ¡No esperen la iluminación que está sobre ustedes!

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La Beata Vergine Maria

(Lectura: 2 min.)

§1

La Santísima Virgen María, Reina del Rosario:

(3 de diciembre de 2025) «Mis hijos benditos, gracias por estar aquí en oración y gracias por arrodillarse.

Mis hijos, en estos tiempos oscuros, les pido que se refugien en Mi Corazón Inmaculado, donde hay esperanza y verdad.

Hijos Míos, recen por la Iglesia que se está desmoronando; Mis hijos predilectos (los sacerdotes) ya no escuchan al Espíritu Santo que los guía, sino que escuchan las voces del pueblo, ¡voces humanas!

Hijos, recen por los sacerdotes, que son tan necesarios.

Hija Mía (Gisella), debe decirles que Mi pueblo necesita su presencia, de lo contrario corren el riesgo de dejar que el rebaño se pierda.

Hijos, refúgiense en Mi Corazón, el refugio más seguro. Oremos juntos por los débiles, para que tengan el valor de afrontar esta batalla. Sí, hijos Míos, es una verdadera batalla contra Mi Hijo.

Consuelen este Corazón Mío traspasado.

Hijos, esperen, amen y tengan fe en Dios, un Padre que los ama y que lo hace todo por su bien. Recuerden que permitió la muerte en la cruz de Su único Hijo, para su salvación.

Hijos Míos, sean verdaderos apóstoles».

§2

(30 de diciembre de 2025) «Hijos Míos, gracias por estar aquí en oración y por haber doblado sus rodillas. Esta sala es similar a aquella donde se reunían los primeros apóstoles del Cenáculo, junto a Mí, ¡refugio de la fe!

Hijos amados, todo se derrumbará de repente cuando menos lo esperen, incluso la guerra estallará de improviso. Pronto se verán privados de sus libertades, hagan provisiones.

He aquí, cuando oigan hablar de la unión de todas las religiones, sepan que el anticristo está manipulando las mentes de los fieles.

Hijos, les recomiendo que sigan las instrucciones que les he dado en estos años. Acérquense a los Sacramentos, tomen el Cuerpo de Mi Hijo, en la boca y de rodillas, no desprecien este momento de unión mística con Él.

¡Basta ya de estos sacrilegios, basta ya, hijos Míos! Más bien, acérquense espiritualmente».

§3

(3 de enero de 2026) «Hijos benditos, sean fuertes para lo que está por venir, deben estar preparados, preparados en su corazón y en su alma.

¿Creen que este mundo está sin la luz de Cristo?

No es así, de lo contrario ya no estarían en la fe y en la oración.

Cuando suceden cosas malas, piensan: ¿dónde está Dios?

Pero en esos momentos Él está ahí, tratando de llamar a su corazón para pedirles la conversión. Me ha enviado a tocar la tierra y advertirles de los peligros que se avecinan, pero muchos rechazan Mis consejos como Madre de Jesús y Madre suya.

Están viviendo peor que Sodoma y Gomorra, pero Yo quiero que se salven y por eso les pido: ¡conviértanse ahora!

¡No esperen la iluminación que está sobre ustedes!

En ese momento, creyentes y no creyentes sentirán el fuego dentro, algunos lo entenderán y otros no. Este es el último acto de misericordia.

Hijos, lloren y laméntense, pero tengan la esperanza de que todo contribuirá a su único bien. Amen a Dios, porque solo con Él podrán tener la paz».

Ahora los dejo con Mi Bendición Maternal.

En el Nombre (+) del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».

 

Fuente: La Regina del Rosario